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Opinión / Columna
AMIGOS, la ganadería jalisciense de San Lucas propiedad de D. Pablo Ignacio García Vivanco, jugó el domingo pasado en la Plaza México una corrida sin exceso de peso pues el primero apenas rebasó con cuatro kilos el mínimo reglamentario de 450 y el que dio más en la báscula sumó la media tonelada. Aquel era de una imagen pobre y no debió ser autorizado para jugarse por falta de trapío y los otros sí llenaron las condiciones de buena estampa y raza diríamos. Pelearon con los montados dando juego suficiente para propiciar faenas lucidas sobre todo el que salió en tercer lugar que metió la cabeza cuantas veces se lo exigieron, aunque al principio un tanto asperillo pero terminó generando una valiente y bella labor de José Mauricio que le cortó una oreja y resultó el triunfador del festejo. Muy bien estuvo José Mauricio de capa y mejor de muleta toreándole muy cerca, muy erguido, lo que se dice templando y mandando hasta redondear una tarea realmente extraordinaria con una y otra mano y muletazos que parecían una alegría para celebrar todo lo que estaba disfrutando. Tuvo pues de todo y uno se pregunta ¿que hubiera pasado si en lugar de darle pocos toros le hubieran impulsado cargándole de experiencias? Da la impresión este torero capitalino, muy joven aun, que está en condiciones de alcanzar peldaños elevados muy en especial por su arte natural ya que sus momentos de inspiración no tiene desdoro. Es inexplicable todavía ese compás de espera que le han hecho pasar ya que a estas alturas estaríamos hablando de una figura del toreo, pero hay tiempo para todo hasta el cruzar por trances realmente amargos como los que tuvo en sus dos toros que lo derribaron de tan cerca que les anduvo y regresó aun doliéndose para despacharlos lo que habla de un carácter firme. José Mauricio ya es reconocido por la afición la que le impulsa cuando está en el ruedo con el deseo de que siga despejando camino por lo que habrá que darle más toros para incrementar nuestra baraja con un nuevo astro. Y también está ahí Aldo Orozco de regreso que luego de irse al destierro por falta de impulso ha vuelto ahora con su valor estimulado pues pisa terrenos muy peligrosos que dan mayor mérito a sus maneras y con algo muy en particular, conecta prontamente con la asistencia que le aplaude calurosamente. Tiene pues mucha determinación y cualidades para volver a ponerse en sitios de torero caro, de figura. Se enriquece entonces la fiesta con estos dos jóvenes y pudiéramos decir que igualmente con Israel Téllez quien tuvo que enfrentar la rechifla por la falta de imagen del primero de la tarde y después anduvo como desconcertado sin recuperar la confianza para hacer su buen toreo que le valiera cortar una oreja en su presentación en la segunda corrida de la campaña. Y es bueno subrayar que los tres coletas engalanaron sus faenas con un toreo variado e imaginativo y no se puede desconocer que tienen posibilidades físicas y anímicas para darle un renovado impulso al toreo que hemos de insistir está viviendo ya un panorama nuevo. Y nuestra enhorabuena a los picadores Curro Campos y Cesar Morales así como a los banderilleros Cristian Sánchez, Gustavo Campos y Raúl Bacelis quienes tuvieron lucidos desempeños. Comentarios a flazo@esto.com.mx |
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