Opinión / Columna
De toros 
El gatomontés 
8 de octubre de 2008

  "El trapío es un concepto que no se puede especificar en un reglamento, porque inclusive es difícil definirlo"

Álvaro Domecq

BELLEZA DEL TORO DE LIDIA

QUERIDO Paco Villalón:

Te decía en ocasión anterior en la que afirmábamos que el toro, cuya belleza física es maravillosa, es fiero pero no una fiera, que de aquella te hablaría después. Y allá voy.

No obstante los conceptos vertidos por D. Álvaro sobre el trapío -definido por el Dr. Ramón Barga Bensunsan como "el conjunto de características exteriores que, de una forma visible y apreciable para el observador, se muestran por el animal, objeto de observación"- extracto de la descripción que el profesor Prieto, de la Escuela Veterinaria de Madrid, hace de esa palabra que escuchamos frecuentemente en el planeta de los toros, TRAPÍO, empleada con precisión, aún por personas ajenas al mundo de la zootecnia:

Las características típicas del toro de lidia, según el citado profesor, son: cabeza medianamente voluminosa; testuz ancho; ojos salientes, vivos, grandes y brillantes; morro (u hocico) fino, húmedo y elástico; cuernos bien colocados, ni muy bajos ni muy altos, ni estrechos ni anchos en demasía, de color verdinegro y nunca blanquecinos; orejas pequeñas; cuello flexible no muy prolongado, coincidiendo con la cabeza bien puesta; pecho no muy ancho y profundo; vientre recogido; ancas ligeramente elevadas; dorso como afilado pero lleno; lomos rectos; cola alta y prolongada, hasta pasar por los corvejones; extremidades anteriores rectas, finas; extremidades posteriores casi rectas; corvejones bien pronunciados; cuartillas de los cuatro remos más bien largas que cortas; pezuñas recogidas, bien hendidas, elásticas y del color de los cuernos o negras; aplomos (mayor o menor verticalidad y firmeza de las patas y brazos del toro) excelentes.

En cuanto al color de la capa (o piel) es variopinta, dominan las capas negras y le siguen a gran distancia las cárdenas, coloradas y berrendas, en este orden; dentadura sana y blanca; órganos de los sentidos muy desarrollados; la vista debe ser buena y los ojos dotados de gran movilidad funcional, de modo que en la mirada refleja la intención de su gran instinto, por la transparencia y limpidez de su visión; el oído fino y perfectamente desarrollado; el olfato fino y bien determinado; boca siempre húmeda, limpia la lengua, rosácea la mucosa de la boca y lo mismo las encías. Órganos de la generación aparecen normalmente constituidos y bien desarrollados.

El Dr. Sánchez Belda, amigo "Villita", afirma que "cualquiera que haya visto por primera vez una res de lidia no podrá olvidar su expresión con independencia del sexo, edad, coloración, etc." Y es que, como dice el Dr. Barga Bensunsan, "la belleza, la armonía, deja huella en nuestro espíritu y produce el goce espiritual que la Naturaleza (el Creador) nos brinda a diario, cuando serenamente la contemplamos".

Dio inicio la Temporada grande con un elenco exclusivamente nacional (28 matadores y un rejoneador). Ojalá emulen aquellas 5 figuras 5 (Solórzano, Armillita, Balderas, Garza y El Soldado) que mantuvieron en vilo a sus paisanos toda la temporada 1937-38, primera sin el concurso de extranjeros. ¡Y no somos chauvinistas, estimado "Villa! Que conste.

Y hasta el miércoles próximo D.M.
 
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