|
Opinión / Columna
CONTRARIA: También se puede decir que la estocada fue notoriamente contraria con el cierre de la temporada de novilladas en la Plaza México, pero está prohibido sacarle la espada desde el callejón y habrá que esperar que el toro esté en otro terreno para sacarla y volver a tirarse a matar. Lo malo es que ya se amorcilló el astado y por lo que se ve tardará en doblar y las puertas del coso permanecerán cerradas cuando menos una semana más. Se atraviesan las elecciones delegacionales en el Distrito Federal que se efectuarán el domingo y los profesionales del toreo ganaderos, matadores y subalternos se reunirán hasta la semana próxima, martes o miércoles, para discutir el problema y hacer alguna propuesta. Lo que no se sabe si irá dirigida al empresario para que abra la plaza o a las autoridades para que la fiesta no esté severamente reglamentada o bien para que destituyan a los jueces que han sido los causantes de este problema al no conceder las orejas y nombren a otros. Las autoridades de la Benito Juárez han manifestado que el empresario está en todo su derecho para suspender o no la temporada de novilladas o cualquier otro espectáculo. Pero reglamentariamente la empresa está obligada a montar un mínimo de doce novilladas, no sabemos si al hilo o bien con algún paréntesis, para que se le pueda autorizar la venta del Derecho de Apartado para la celebración de la temporada grande. Los que pagarán las consecuencias serán los novilleros que dejarán de torear y manifestar sus inquietudes taurinas en la Plaza México. Da grima ver que la temporada iba, artísticamente, en buen canal con el surgimiento de los novilleros Santiago Fausto y Sergio Flores, quienes han cortado orejas y Jaime Ruiz, a quien se la negaron, dejando ver múltiples cualidades que los pueden encaminar a sitios privilegiados, además para darle una sacudida al medio taurino que es lo que se necesita para que la gente vuelva a poblar los tendidos. La última presentación, la del tlaxcalteca Jaime Ruiz vino a reforzar el elenco de toreros artistas y de temple que pueden dar mucho de que hablar. Gustó su toreo y entró en el ánimo del público pues además de ser proclive al toreo que perdura, tiene carisma, pasta de torero importante que mueva masas. Esa tercia podía calentar la temporada chica y hacer que se hablara intensamente de la fiesta de toros. Por lo pronto hay que darle una asentada a los filos de las espadas porque se amellaron con estos pinchazos defectuosos. Bien afilados los aceros, y pronto, seguramente vendrán grandes ESTO... cadas. |
Columnas anteriores
Cartones
Columnas
|