Opinión / Columna
A las patadas con "El Caballo" 
Alberto Rojas 
30 de julio de 2014

  ÁNGEL REYNA NO APRENDE

PARTE de saber jugar futbol, como en cualquier deporte, es conocer las reglas, saber qué se puede hacer y qué no se debe hacer, hasta en los juegos llaneros se respetan las reglas, y los que no lo hacen ya saben a qué atenerse. Pues Ángel Reyna pareciera que maneja su propio reglamento o de plano no conoce el que rige la liga en la que juega ya hace un buen rato. Su manera distinta de jugar hace que se destaque y provoca el disgusto o la molestia de sus contrarios, que ante la impotencia, le tiran un hachazo, y Ángel se queja como si fuera al único que le pasara eso. Ya se sabe, el futbol es un juego de contacto, de roces y hasta de golpes arteros y con graves consecuencias en algunos casos. "El juego del hombre" le llamó el gran cronista deportivo Ángel Fernández. Nada más a los que tienen el talento y la clase de Reyna les pasa eso, por lo mismo son tan escasos, es un tipo de jugador que está en peligro de extinción. Pero se trata de un jugador hecho y derecho, con muchas canchas recorridas, con varios equipos en los que ha jugado, pero que en todos ha quedado a deber en lo futbolístico. Son muchas las expectativas creadas y pocos los resultados conseguidos. En su llegada a chivas lució como el refuerzo más importante de todos los que llegaron. Es el jugador que le hacía falta el rebaño, se dijo; desde Benjamín Galindo, no tenía el Guadalajara un jugador semejante, dijeron otros, y por supuesto, muchos advirtieron de los malos antecedentes que se le sabían. A pesar de eso, se le da la oportunidad una vez más y se puede decir que tal vez sea la última gran oportunidad. Un jugador con la experiencia de Reyna no se puede dar el lujo de cometer la estupidez que provocó su expulsión el domingo en CU, ¡y lo que es la vida y el futbol!, luego de ser expulsado, un refuerzo que sí ha respondido como tal, Fernando Arce, anotó el gol del gane a escasos minutos del final. Es lamentable que a estas alturas de su carrera no haya adquirido la madurez y sobre todo la responsabilidad que se tiene como profesional. El mayor compromiso que tiene Ángel Reyna lo tiene con la afición, con los que gustan y disfrutan de un buen jugador, los que aplauden una jugada genial. Reyna tiene todo para hacerse ídolo de la gran afición con que cuenta el equipo más popular de México, pero su carácter desubicado se lo impide. Ni hablar, ya está grandecito. Mis patadas para tan conflictivo jugador, lástima, pero en algunos casos, es verdad aquello de que hay maderas que no agarran el barniz.

Qué bonitos y productivos goles anotaron Jiménez de las Águilas y Pavón, de mis Rayados. Los dos le dieron el triunfo a sus respectivos equipos para ligar su segunda victoria y seguir en la punta de la tabla, pero está iniciando el torneo.

Alfonso Sosa, técnico de los Leones Negros de la UDG, está en problemas. De dos, dos derrotas, con un equipo plagado de recién llegados que jamás habían jugado juntos, poco o nada se le puede exigir. Trabajo y más trabajo, hasta que logren integrarse. Lo tendrán que hacer pronto, ya se sabe que en los torneos cortos el tiempo es más corto y la paciencia más todavía. Ya revolotean los zopilotes sobre la guarida de los Leones Negros.

Tigres y el bicampeón León ofrecieron un juego de muchos goles, buen agarrón entre felinos. El "Tuca" soltó a sus rayados, (los tigres son rayados) y estos se soltaron anotando cuatro, por dos de los bicampeones. Y para mí, el mejor juego de la fecha dos lo ofrecieron Morelia y Atlas. Monarcas lo intentó todo pero se topó literalmente con un Atlas muy bien organizado, ojalá jugaran así siempre los rojinegros, es hora de que Boy demuestre lo que sabe.

Los que muestran que sí le saben al negocio son los directivos de Tigres. OK, tiene contrato avalado por la FMF, pero lo que se ve gacho es la explotación que hacen de y con los jóvenes futbolistas. Alan Pulido gana 50 mil pesos mensuales; según contrato, existe una cláusula que dice que si algún equipo se interesa en sus servicios tendrá que pagar la suma de 12 millones de dólares. Eso es saber hacer negocios legales, o lo que es lo mismo, esclavitud de altos vuelos. Patadas para los explotadores del futbol.

Mi correo: albertorojaselcaballo@hotmail.com o @caballo rojas
 
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