Opinión / Columna
La vida en Sepia / Jorge Romero 
La jornada... según YO
ESTO
17 de enero de 2011

  LA DOS...

Algo descafeinada, la jornada ha sido de subibajas, típica muestra de la falta de consistencia de algunos equipos.

Desde el viernes se marcó el rumbo: Estudiantes, vilipendiado la semana pasada, hizo un juego fino y punzante para reponerse de un mal inicio y ganarle por las de la ley a los Rayados de Monterrey, que acusan, y en serio, la falta de trabajo físico.

El sábado aparecieron los superlíderes, Zorros y Gladiadores, con estilos distintos. Unos, los primeros, más rápidos y más tácticos, se enfrascaron en un duelazo con los valientes Gallos, y ganaron porque fueron más certeros. Los otros, pacientes, con un desdoble a cambio de ritmo, terrorífico, hicieron lo que quisieron, cuando quisieron, con el Puebla, de la mano de Wilmer Aguirre y el novato sensación, Othoniel García.

Los Supertigres, siempre sufriendo en casa, apenas pudieron derrotar a un Necaxa que se nota perdido, tal vez desanimado y poco apto para el ataque. Penosamente, los aguascalentenses van que vuelan a la División de Ascenso.

Pachuca y Toluca empataron a cero, producto del candado que se metieron en el medio campo. Pocas fueron las oportunidades de gol, bien desactivadas porque ambos cuentan con tremendos porteros.

Por la noche, el Atlante le dio un repaso al Cruz Azul y una clase de humildad, llamado a tiempo para un equipo que pinta para lo máximo con tremendo plantel, pero en Cancún deambuló, se partió y fue presa del estilo de juego del "Piojo" Herrera, con toques desde la salida -algo también celeste-, y trazos a las espaldas de los laterales, que jamás pudieron parar a Navarro y Bermúdez, los "Locos Bajitos" azulgrana.

El baile azulgrana deberá ser una cicatriz en la piel celeste, para recordar, a cada instante, que debe trabajar más y dejar el alma en la cancha.

El domingo, Morelia y Chivas se prodigaron e hicieron de un juego que se antojaba infeliz, uno divertido, alegre, que, no obstante, dejó en claro que este par seguirá sufriendo, no por la falta de ganas, sino por la de variantes y fortaleza en medio campo, en Chivas; y de puntería y solidez defensiva, en Morelia.

Y en el México 68, Pumas volvió a demostrar que con Memo Vázquez júnior será un hueso duro de roer en casa.

Ayer se enfrascó en una lucha contra sus propios demonios y los venció, en parte porque Santos hizo como que atacaba.

Al final, las mejores conclusiones del Universidad, serán que con un plantel corto, pero cohesionado, con libertad de acción entre sus delanteros -sin mucho que defender y todo por atacar-, las ganancias llegarán.

LA MALA EDUCACIÓN

Los abucheos, por mandados, se lo llevan esta semana dos defensores argentinos, que tienen tanta sangre para jugar, que a veces les sobra. Se trata de Aníbal Matellán, recio y tozudo, como en sus mejores épocas con el Boca Juniors, ha demostrado que es un roble que cobija al San Luis bajo su sombra, pero que por poco y le rompe la pierna a un delantero del Puebla.

Y qué tal Pablo Quatrocchi, quien hace ya algunos años echó raíces en México, por su entrega y trabajo, pero que en esta ocasión le arrió tremendo rodillazo en la espalda a Lucas Lobos.

Ninguno de los dos, me refiero a Pablo y Aníbal, fueron sancionados.

No obstante, Jackson Martínez, de los Jaguares, perdió la cabeza y se ganó una expulsión que, por merecida, hizo más que injusto el empate del América.

LOS GOLES

Quizá la mejor parte de la jornada, junto al derroche físico de dos o tres equipos, fueron algunas anotaciones de esta semana.

La primera de Cejas, en la victoria de Estudiantes sobre Monterrey, fue premio a la rapidez, al igual que la de Christian Valdez, el "Recodo", que como saeta remató una bala lanzada por Martínez, en la anotación de la quiniela, en Chiapas. No menos portentosa, la de Nicolás Olivera, con calma, precisión y potencia, que tuvo además la gracia adjunta de significar el empate al final del juego. En Chiapas fueron tres hermosos goles, pues Óscar Razo, con enorme plasticidad y fuerza abdominal, cabeceó un centro de Manso y mandó la pelota al ángulo, para el momentáneo 2-1 jaguar.

Golazos, también, el de Édgar Pacheco, de tiro libre, a Gallos; y el de su compañero Alfredo Moreno, quien a puro reflejo le metió la cabeza a un trallazo.

Pero el mejor de todos se dio en domingo y tuvo sello paraguayo. Fue del criticado Dante López, quien al estilo de cracks, recibió una pelota, se dio la vuelta, superó en carrera a tremendo defensor como Baloy, y todavía se dio el lujo de batir con toque suave, por arriba, a Oswaldo Sánchez.

LA FIGURA

Mauro Cejas, de los Tecos, se llevó los aplausos en el Tres de Marzo, y superó a Sergio Santana, del perdedor Monterrey. Wilmer Aguirre, del San Luis, lo consiguió en el Alfonso Lastras. Los tres con dos goles tendrían suficiente motivo para ser considerados como los mejores de este fin de semana. Sin embargo, desde Cancún, Christian Bermúdez levantó una vez más la mano y nos recordó que la estatura futbolística nada tiene que ver con la física.

Caracolero, rapidísimo, sobre todo a la hora de pensar, fue el rey de la noche en la goleada atlantista sobre La Máquina.

Por ello, Christian es Nuestra Figura de la Jornada.

jromero@esto.com.mx
 
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