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Opinión
![]() ESTO y algo más...
Pedro Peñaloza
ESTO
4 de julio de 2008
"El procedimiento más seguro de hacernos más agradable
la vida es hacerla agradable a los demás". Albert Guinon LA EUROCOPA: UN VIAJE AL FUTURO VER y gozar la Eurocopa; observar y analizar al futbol azteca; examinar el desenvolvimiento de toda la estructura de la FIFA, que se mueve y se remueve y que poco aporta, que sólo se frota las manos. Ver al futbol desde la zona exclusiva, lo distorsiona. No, eso no puede ser. El futbol es un sueño, es caminar por el césped y construir los deseos y fracasar inmediatamente. Jugar significa luchar, primero contra uno mismo y después contra el medio, incluido el rival y sus deseos, y sus fortalezas. El futbol sólo tiene fronteras cuando el balón sale de la cancha, cuando renunciamos a entender que los humanos somos distintamente similares, cuando volteamos hacia adelante y vemos el retrovisor, y tropezamos, y recordamos que la conciencia y el físico se entrelazan. Correr, dominar, entender, razonar, voltear, sentir, querer, todo y más, en coctel, eso es el futbol. No es sólo la técnica; esa sirve para perfeccionar nuestro comportamiento estético, para aprovechar cualidades repetidas una y otra vez. No, se trata de entregarnos, de envolvernos en todas nuestras pasiones, no sólo en banderas; esas sólo nos cubren y nos identifican, pero no son invulnerables a las miserias humanas, a las de cada quien, a las de todos nosotros. El futbol es muchísimo más que un puñado de burócratas llenando sus bolsillos de pesos, de dólares o de euros; el balompié es claramente más que una pandilla de entrenadores asociados para intercambiar carne humana por dinero; sí, jugar futbol profesional y en el llano debe ser algo más que pensar en el confort y en las poses soberbias y estúpidas; gozar la sensación del triunfo y lastimarnos el alma con la derrota, supera y destroza el contexto imaginario que construyen cronistas y animadores sedientos de quedar bien con quien les paga. Repetir ciclos de vida y redescubrir que el futbol nos modifica la agenda, los horarios y el humor. Que nos transporta y nos regresa. Nos convoca a entender sin razonar. De repente nos instalamos ahí, donde se suda, donde duele, donde no distinguimos los golpes; sólo la evocación aparece. La Eurocopa: una fotografía del futuro y del pasado; muestra los dos ángulos de un futbol que cuesta mucho y vale mucho. De intereses constantes y sonantes, de hombres y mujeres con un nivel de vida diverso, y en ocasiones confortable. Todos ahí, llenando estadios y consumiendo lo que les dicen y lo que pueden; pero gozando la corretiza que 22 terrícolas realizan por un esférico que huye de las intenciones de semejantes físicoatletas. La Eurocopa: tan cerca y tan lejos de México y de nuestra zona. Vivimos en la lejanía cercana, en el aldeanismo y en el regodeo de nuestras limitaciones. Nuestras asimetrías estallan frente a la Eurocopa. Nos conformamos con nuestro océano de mediocridad y servilismo. Y aquí estamos listos para amoldarnos al calendario y al horario que nos impone el duopolio televisivo. Mientras, el futbol, el deporte, el invento humano, sigue siendo una inagotable mina de sus enemigos. Pero aquí estamos, dispuestos a gozar del futbol. Nuestra pasión. Algo más.- No cabe duda que la conquista se repite; ahora un argentino nos vuelve a vender piedras de vidrio; por eso, "el América es el cuarto club del mundo". Eso es cultivar, dirían los yucatecos. Y algunos hasta se lo creen. No aprendemos. pedropenaloza@yahoo.com Columnas anteriores
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