Futbol mexicano
FESTEJO águila. Beausejour anotó su primer gol con el América. Foto: AP
4 de enero de 2009
Clásico empate
HOUSTON.- Hubo llegadas a gol. Hubo buen futbol. Pasión, entrega.

Todo lo que se espera de un América-Chivas.

Hasta el ya Clásico... empate.

Chivas y América igualaron a un gol, en juego del grupo B del InterLiga 2009.

Las Águilas se fueron arriba en el marcador con tanto de su refuerzo, el chileno Jean Beausejour; Chivas empató gracias a un autogol, provocado también por su refuerzo Sergio Ponce, pero acreditado al paraguayo de las Águilas, Enrique Vera.

Así hay un cuádruple empate en el grupo B, los cuatro equipos que lo conforman están con un punto. Esto tendrá que cambiar para la segunda jornada que se llevará a cabo el martes en Frisco, Texas, y donde las Águilas jugarán ante Tigres y Chivas se medirá ante su acérrimo rival: el Atlas.

AMÉRICA

De inicio el América ilusiona. Este nuevo América, pues en esta alineación hubo de entrada seis nuevas caras de acuerdo al torneo pasado. Mas no sólo fue cambio de nombre, también hubo cambio de actitud y forma de juego. Las Águilas versión 2009 se vieron, de media cancha hacia el frente, con más dinámica, con gran velocidad, triangulaciones y creando muchas llegadas de gol. Los refuerzos lucieron, sobre todo el autor del gol, el chileno Beausejour, quien se notó como un jugador que sabe qué hacer con la pelota, no sólo busca la línea final, también hace diagonales, abre espacios y tiene gol. Por lo menos busca el gol. Édgar Castillo trató de ser el acompañante del chileno, pero no pudo llegar tanto al ataque por la marca que tenía que hacer sobre Sergio Ponce. Por la derecha Ángel Reyna demostró su peligrosidad y se conjuntó bien con Enrique Vera. América debió meter más de un gol, pero Salvador Cabañas nunca apareció, el arma letal lució apagada, irreconocible. En defensa América volvió a lucir sus fallas. Muchas distracciones en pelota parada, hasta falta de condición física. Pero mostró una buena cara a estas alturas.

CHIVAS

De inicio el Guadalajara no esperó la dinámica mostrada por el rival. Sus defensores nunca le pudieron tomar distancia a Beausejour, quien los volvió locos. Gracias a que Cabañas estaba desaparecido y De Pinho tratando de encontrar su lugar, además de las grandes atajadas de Luis Michel, no se fueron en desventaja por más goles. Amaury Ponce, provocador del empate, se mostró poco, quien se mueve con naturalidad fue Carlos Ochoa, un auténtico ariete que sabe que está ante su oportunidad de oro. Se nota que tiene hambre de gol y quiere saciarla. En el segundo tiempo, gracias a los cambios de Efraín Flores, prácticamente Chivas maniató al América y su falta de contundencia le impidió remontar el marcador.

ILUSIONES

Este juego despierta muchas ilusiones. ¿Veremos por fin a un América diferente? ¿Veremos a un América que recupera su grandeza? Por lo menos ahora podemos decir que mereció un poco más que el empate. En Chivas la esencia no se ha perdido. El juego de conjunto es la base. Parece que los refuerzos cayeron muy bien, pero el tiempo es lo que despejará dudas.

BUEN DEBUT DE LAS NUEVAS ÁGUILAS

HOUSTON.- Hay que analizar las caras nuevas que mostró el América, sobre todo las que destacaron. En todo caso quien se lleva los honores es el chileno Jean Beausejour. El andino es un hombre descarado, que le gusta tener el balón en los pies. De él nacieron las jugadas más peligrosas de las Águilas y hasta se dio el lujo de marcar el gol. Al final se cansó, lo que parece normal. Robert de Pinho luchó constantemente por encontrar un sitio dentro del área. Luchó y se nota con ganas de volver a ser quien fue. Édgar Castillo lo intentó; Ángel Reyna tuvo sus momentos, mientras que Fernando Ortiz y Juan Carlos Valenzuela cumplieron a medias en defensa.

Quien parecía el nuevo era Salvador Cabañas. Estaba perdido, hasta parecía sin ganas.

El paraguayo es referente del América, pero de fama no se vive eternamente.

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