Tuxtla Gutiérrez
Incentivan conocimiento de medicina herbolaria
El Heraldo de Chiapas
2 de enero de 2009

En las comunidades indígenas, el desconocimiento respecto al uso de los recursos naturales con fines medicinales provoca que las muertes por enfermedades como la diarrea y fiebre sean inevitables, consideró el médico herbolario, Antonio Hernández López.

El también responsable del Área de Medicina Herbolaria de la Secretaría de Pueblos Indios (Sepi) dijo que esa dependencia impulsa la generación de recurso humano, que atienda a las comunidades por medio de la medicina herbolaria.

Durante el 2008, la Sepi destinó 2.3 millones de pesos, para la efectuación de talleres y cursos de capacitación en medicina indígena.

Explicó que en los patios y terrenos de las comunidades indígenas están las plantas que pueden salvar vidas. Pese a ello, muchos niños y adultos mueren en las comunidades por el desconocimiento que existe respecto al uso de las plantas con fines medicinales.

Dicho desconocimiento, está relacionado también con la pérdida de la lengua, ya que la mayoría de las plantas que se usan en la medicina indígena tienen denominaciones que no tienen traducción al castellano.

En la actualidad en Chiapas se tiene registrado un estimado de cinco mil médicos y parteras que prestan servicios en las comunidades indígenas.

En las comunidades indígenas, mencionó Antonio Hernández, casi el 50 por ciento de las personas se atienden con médicos tradicionales, que curan con plantas. Indicó que incluso los médicos alópatas recurren siempre a "su tecito".

Hizo énfasis en que la medicina herbolaria no hace milagros, únicamente es un componente que abona a una buena salud, dijo que también es importante la prevención, en este punto la alimentación juega un papel primordial, pues consideró que mientras las personas no cuiden su alimentación, no podrán mejorar en su estado de salud.

El médico indígena lamentó que "en las comunidades indígenas, tanto niños como ancianos se mueren por enfermedades totalmente curables, como diarrea o fiebre por desconocimiento".

Precisó que ha clasificado alrededor de 20 plantas medicinales, las cuales ha bautizado con nombres en español.

Hernández López produce, junto a su esposa, diversos productos medicinales, como gel para quemaduras, cremas para la piel, shampoo y jabones, así como un suero de pozol fermentado para la gastritis.

Dichos productos se venden además de Chiapas, en Cancún y Oaxaca; pero se ven limitados en su comercialización por la falta de un código de barras.