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Box
De la Hoya llegó al MGM de Las Vegas y regaló sonrisas. Foto: AP
3 de diciembre de 2008
"Pelea de ensueño" no vende tanto
Óscar ganará menos
AP
Las Vegas, EU.- Richard Schaefer es un banquero suizo de profesión y optimista por naturaleza. Si bien tiene clara la magnitud de la crisis financiera mundial, Schaefer no avizora dificultades para la pelea que Óscar de la Hoya disputará la noche del sábado contra Manny Pacquiao. "He empezado a notar algunas señales alentadoras", dijo Schaefer. "Creo que ya hay luz al final del túnel". Lo que facilita las cosas es que el socio de negocios de Schaefer sea el mismo De la Hoya, protagonista de varias de las peleas más taquilleras en la historia del boxeo y que puede promover la venta de compra por ver en televisión con tan sólo esbozar su sonrisa. Recién el año pasado, su duelo con Floyd Mayweather fue el combate que más dinero recaudó. Pero estos son períodos duros y la gente se cuida con sus gastos. Se acerca la Navidad, y la gente está más preocupada sobre sus empleos que sobre si Pacquiao podrá esquivar el gancho de izquierda de De la Hoya. Inesperadamente, hay asientos disponibles para presenciar una pelea en la arena del hotel MGM, luego que se había garantizado un lleno completo asegurado apenas dos horas después que las entradas fueron puestas en venta el pasado septiembre. Repentinamente, se rumorea que el carisma de De la Hoya y los antecedentes de Pacquiao no bastarán para que esta sea el megacombate que se suponía iba a ser. Las respuestas se darán después que se contabilicen los recibos. Lo que no deja de llamar la atención es que en estos momentos se puedan conseguir habitaciones con precios normales para el fin de semana en el MGM Grand, y que las entradas cerca del ring que usualmente son para los famosos y poderosos se puedan adquirir en internet mediante una oferta del hotel (3,399 dólares), que incluye un par de boletos, dos noches de alojamiento y derecho de ingreso a la zona reservada para la fiesta tras el combate. Esto no pasa cuando son tiempos de bonanza y cuesta encontrar entradas y habitaciones. Las Vegas se encuentra inmersa en un declive del turismo y los aficionados que suelen disfrutar de una pelea de alto relieve han preferido quedarse en casa. Ni siquiera en tiempos buenos es fácil promocionar una pelea, aunque De la Hoya ha demostrado que es uno de los pocos capaces de vender entradas, y muchas. Pero con taquillas cerca del ring que alcanzan los 1,500 dólares y los 54.95 que costaría para verla por cable, los seguidores de De la Hoya podrían tomar en cuenta sus recientes resultados y quizás decidan no prestar atención esta vez. Pese a los momentos difíciles, esta pelea garantiza ingresos decorosos. De la Hoya quizás no embolsará los montos que quisiera, pero serán más que suficientes. |
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