Espectáculos
"Rudo y cursi". Foto: Agencia
27 de noviembre de 2008
"Rudo y cursi", comedia a ras de cancha
Fábula futbolera
José Juan Reyes

La historia de la película "Rudo y cursi", dirigida por Carlos Cuarón y protagonizada por Gael García Bernal y Diego Luna, comienza en una finca platanera de las costas de nuestro país y termina en un partido de final de temporada en el estadio Azteca, con una divertida travesía por el mundo corrupto del futbol, el narcotráfico, la desigualdad social y el mundo de las apuestas ilegales.

Se trata de una fábula que tiene como escenario las canchas de futbol, lo mismo las llaneras que las profesionales, en la que dos hermanos tienen sueños distintos, uno quiere cantar y el otro jugar profesionalmente, pero unidos por sus capacidades en este deporte.

En tono de comedia y con personajes entrañables, que se pueden reconocer fácilmente en la calle o en cualquier estadio del país, esta película es una cascarita fílmica de la vida, protagonizada por dos actores que en la vida real también son grandes amigos, carnales que dejan todo frente a la cámara y ahora, en una ficticia cancha de futbol.

García y Luna arriesgan lo necesario para este partido, llegan preparados al encuentro, bien entrenados, con conocimiento del rival y arropados por la producción de otros brothers suyos, Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro, quienes desde la banca le dieron instrucciones precisas al director técnico de esta película, Carlos Cuarón, a quien recordamos por el guión de "Y tu mamá también".

Los acentos, los pleitos entre hermanos, la máxima popular de que "todo lo naco es chido", aparecen en esta cinta para dar forma a una moraleja que nos deja en claro que la vida es como tirar un penalti, a veces se anota, a veces se falla, pero lo importante es vibrar con la emoción de estar en el juego.

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