Opinión
Jorge Lerín Valenzuela
José María Morelos y Pavón

El Sol de Puebla
24 de noviembre de 2008

"Precursor del Constitucionalismo Mexicano"

Jorge Lerín Valenzuela

"Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto" José María. Morelos y Pavón.

Es deber de todo mexicano conocer la etapa insurgente en la Historia de México, cuyos personajes actuaron en un escenario sin experiencia parlamentaria y mucho menos jurídica, sin influencia de partidos políticos y elecciones que les marcara un antecedente inmediato, es decir, se logró la independencia de España por el ambiente de inconformidad que reinaba en la Nueva España, con inexperiencia y sin un proyecto de nación que les mostrara el camino correcto. ¿Será que pensaron en el dictado de una Constitución, fuente del ideal de nación, que quisieron para los mexicanos?

José María Morelos y Pavón no perteneció al grupo de élite intelectual de la Nueva España, al cual, entre otros, pertenecía Miguel Hidalgo, sin embargo, poseía un conocimiento valiosísimo, derivado de haber vivido en carne propia las desigualdades, los abusos, y la pobreza, lo que le otorgó una sensibilidad especial, que más adelante le permitió dirigir grupos de lucha con victorias tan renombradas como la de Cuautla, y plasmar con sabiduría e intuición sobresalientes, su ideario de forma simple, preclara, práctica y trascendental en la vida nacional.

Morelos, tuvo conocimiento de la llegada a España de José Bonaparte, (Pepe Botellas) hermano de Napoleón Bonaparte, así como de la manera indirecta de las repercusiones que esto traía consigo al gobierno de la Nueva España. Estas noticias permitieron que su intuición nutrida por las ideas e influencia de la Revolución Francesa y la Declaración del Hombre y del Ciudadano (1789), sentir de manera profunda los conceptos del derecho natural; fue en octubre de 1810, que se enteró por conducto de Rafael Guedea, hacendado de su curato en Carácuaro, del movimiento del pueblo de Dolores, acaudillado por Miguel Hidalgo, y supo que éste se encontraba en marcha hacia Valladolid, por lo que tomó la decisión de ir a su encuentro.

Nunca se sabrá de manera certera qué fue lo que Hidalgo vio en la figura de Morelos, en ese único y breve encuentro, tal vez intuyó el espíritu tenaz y valioso de éste, capaz de exponer de manera certera su sentimiento y acción nacionalista, Hidalgo cayó, sin embargo, Morelos permaneció en el camino con una meta, luchando con fuerza, haciendo gala al estandarte que portaba cuyo lema advertía: "Eque Victrix Oculis et Unguibus" "Con las garras o las uñas siempre victorioso".

Morelos tuvo serenidad, talento, nobleza, rectitud y visión para dar en su tiempo, orden y estructura acertada al movimiento de independencia, esto se ve reflejado en su conocido documento "Sentimientos de la Nación", compuesta de 23 puntos, expuestos en la sesión inaugural del Congreso de Chilpancingo, el 14 de septiembre de 1813, ante la presencia de los diputados de las provincias que dominaban los insurgentes, correspondió al Lic. Juan Nepumoceno Rosains, originario de San Andrés Chalchicomula, hoy Ciudad Serdán, Puebla, persona de todas las confianzas y secretario particular del "Siervo de la Nación" Don José María Morelos y Pavón, dar lectura a tan famoso documento, que culminó en el primer documento constitucional en la historia de nuestro país, para dar sustento constitucional al movimiento independentista, conocido con el nombre de "Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana", o Constitución de Apatzingán, (22 de septiembre de 1814) apareciendo en dicho título el enunciado de: "Libertad", aplicado como sinónimo de "independencia" y el de la "América Mexicana", para así distinguir de que parte de la América se estaba tratando, y en donde de forma definitiva libera a la nación mexicana del yugo español, pretendiendo otorgar una libertad absoluta a la nación, situación que a la fecha seguimos luchando; asimismo, pugnó por la abolición de la esclavitud y la desaparición de las castas, suprimió la tortura, instituyó el reconocimiento al derecho de propiedad y el principio de inviolabilidad del domicilio.

Admitió la igualdad en forma ideal, pero reparó en el vicio y en la virtud como puntos de diferenciación, dejó como única aristocracia la del talento y el trabajo, pugnó por la libertad del comercio, pues sintió que el monopolio español de este tipo era la causa de la pobreza, luchó por la simplificación de los tributos y manifestó que la soberanía residía en el pueblo, el que sólo quiere depositarla en sus representantes, dividiendo los poderes de ella en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, siguiendo las ideas de Montesquieu.

Si bien es cierto que esta Constitución, padeció de innumerables lagunas, también lo es que en su esencia contenían el germen de la libertad, propiedad, seguridad, e igualdad para el pueblo mexicano, principios que son pilares de nuestras garantías individuales, y que tiene como escudo el Juicio de Amparo Mexicano.

José María Morelos y Pavón, vive, su voz se escucha, en la inauguración del Primer Tribunal Supremo de Justicia de la Nación, en Ario de Rosales, Michoacán, (7 de marzo de 1815) cuando señaló categóricamente "Quiero que todo el que se queje con justicia, tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario"

Mi reflexión habrá de producir desaciertos que jamás serán efecto de mi voluntad, por lo que pido al público su tolerancia.

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