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Opinión / Columna
Después de tener un debut triunfal como manager en la Liga Mexicana del 2008 al llevar al Diablos Rojos a su campeonato número 15, Daniel Fernández terminó la primera mitad de la actual temporada de la Liga del Noroeste en primer lugar con el equipo de Tepic, por lo que el orgullo escarlata continúa sin salirse del cuadrilátero de los ganadores. En cuatro temporadas como timonel, Daniel lleva tres campeonatos, dos con el Tepic y uno con el México. Claro que nos extrañó que ningún equipo del Pacífico se interesara en sus servicios, pero por otro lado no hay que sorprenderse tanto ya que cada invierno están prácticamente los mismos managers sólo que al frente de otro equipo. Directores como Tim Johnson y Lorenzo Bundy, por ejemplo, han ido de un lado a otro por muchos años. Cuando vino un directivo de los Venados de Mazatlán a la capital al final de la pasada campaña buscando un nuevo manager se esperaba que hablara con Daniel, quien no sólo jugó en forma brillante con ese equipo para ser un favorito de la fanaticada, sino que se casó en el puerto y allí tiene su casa cuando no está trabajando con sus equipos. Sin embargo los Venados hablaron en su lugar con el catcher Miguel Ojeda quien estaba pensando si aceptar el puesto de timonel cuando Mazatlán anunció a Lorenzo Bundy. Me imagino, sin embargo, que tarde o temprano, Daniel estará como manager de su querido Mazatlán. Y a propósito de managers debutantes, Vinicio Castilla comenzó casi perfecto y al ganar cuatro de cinco juegos desde que mueve la batuta de los Naranjeros de Hermosillo, logró terminar la primera mitad en el segundo lugar. Vinicio tiene unos jugadores tan famosos que cuando hace su orden al bat debe pensar que está manejando a la Selección Mexicana en Río de Janeiro, aunque el pitcheo podría pensarse que es cuestionable. Hasta Karim García está ahora con la naranja mecánica y bateando muy bien. Bien dicen que esta vida es como la puerta revolvedora de un gran hotel y mientras unos se van como Mike Mussina otros regresan como el relevista Antonio Osuna que hará un nuevo intento con los Sultanes de Monterrey el año que viene. Por ahora está jugando en la Liga del Noroeste para ponerse en forma y "echarse una cascarita" al final de la Liga del Pacífico. Se piensa que Osuna no puso el cien por ciento de su esfuerzo para ponerse en forma al volver a la Liga Mexicana con Tigres. Pero mientras hay vida hay esperanzas. Veremos si queda pólvora en ese cañón. |
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