Opinión / Columna
Les cuento ESTO del Teatro 
"El Caballo" Rojas 
El espectáculo tiene que seguir
ESTO
14 de noviembre de 2008

  Entre los teatreros, esta frase es muy común. "El espectáculo tiene que seguir". Esta expresión es muy cierta. Cuántos actores y actrices, luego de pasar por la dura prueba que significa la pérdida de un ser querido, han o hemos tenido que presentarnos a dar función al teatro, o llegar al estudio de grabación o a los foros cinematográficos, pues el espectáculo tiene que seguir. Hace dos semanas, el teatro político mexicano enfrentó una trágica pérdida, al venirse abajo, sin explicación clara, hasta ahora, el avión donde viajaban el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y otros importantes funcionarios del gobierno federal, y algunos transeúntes (no se sabe con precisión cuántos), que por desgracia les cayó la nave encima y fallecieron; más los muchos heridos y quemados. Les cuento que ese martes fatal, justo a las seis de la tarde, salimos por carretera al bello puerto de Acapulco, mi Lucero y Luz Edith, nuestra hija menor. Iríamos por Tres Marías, cuando escuchamos por la radio que se había caído un helicóptero en Reforma y Periférico. Al poco rato, se aclaraba que no fue un helicóptero sino un avión, que de primera mano se supo que era de Gobernación y que se trataba de un avión viejo. ¿Cómo puede andar el secretario de Gobernación en un avión viejo? Comentó mi hija Luz. La señal del radio empezó a fallar y mi hija puso un CD y luego otro, hasta que llegamos a Chilpancingo, Guerrero, donde nos detuvimos a cargar gasolina (carísima) y a comer algo. En la televisión ya había información actualizada. Se confirmaba la muerte del Sr. Mouriño, sus acompañantes y la tripulación. De nuevo en la carretera, me comentó mi hija: Oye, "pa" (fodonga abreviatura de papá), si el señor Mouriño era como quien dice, el segundo, luego del presidente Calderón y el señor Vasconcelos era el azote de los "narcos", yo no creo que haya sido un accidente, ¿tú sí? Para qué especular, le dije, mejor esperemos a saber qué resulta de las investigaciones. ¿Tú qué crees? Va a resultar lo que ellos quieren, que nos creamos lo del accidente, pero la "neta", no nos la van a decir, júralo. Y volvió a poner un CD que ya habíamos escuchado, pero preferible a seguir oyendo a tantos expertos en aeronáutica que surgieron esa noche y que esperaban un acontecimiento como el sucedido, para hacernos saber lo enterados que están, cuando se trata de explicarnos por qué se caen los aviones, como si se hablara de microbuses. Y yo me puse a pensar, porque de repente me da por eso, en lo triste y preocupante que resulta la poca credibilidad que los jóvenes tienen de la política y quienes la ejecutan. Desde luego que razones y motivos no les faltan; más bien, les sobran, a pesar de que exista la buena voluntad de algunos para afrontar los graves problemas que se viven en el mundo entero, siempre habrán de existir los que le apuestan a la mezquindad y las mañas (mezquinos les llamó el presidente Calderón y se quedó corto, mañosos les llamo yo y me quedo cortito). Me habría gustado poder contestarle a mi hija, una joven incrédula y decepcionada, como tantos miles, de lo que se ha hecho con éste su país, que no tenía razón al pensar de esa negativa manera, pero me hubiera visto muy mal porque tristemente yo opino todavía peor que ella y que todos ellos, pero a la vez confío en que esos inconformes jóvenes se lancen al rescate de lo que les pertenece por derecho, su patria. Muy lamentable y patético lo sucedido, pero más lo sería si todo se detuviera y nos quedáramos paralizados. Ya lo dijo nuestro JOVEN PRESIDENTE: "El espectáculo político tiene que seguir". Equina reflexión: Los gringos, desde aquel trágico martes mexicano, se las están viendo negras política, económica y presidencialmente hablando. Miren qué bonito dicho alteño jalisciense: Con el vino me emborracho, sin dinero estoy jodido, con el atole me empacho y con el agua me oxido.

albertorojaselcaballo@hotmail.com
 
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