Charrería
Pelearán por el Campeonato Nacional tres equipos de Jalisco. Foto: Gina Guerrero
9 de noviembre de 2008
Tres equipos jaliscienses, a la gran final
Los equipos jaliscienses de Tres Potrillos, Charros de Jalisco y Hacienda Vieja se enfrentarán hoy en la gran final del LXIV Campeonato Nacional "Antonio Aguilar Barraza", que se desarrolla en la bella ciudad de Zacatecas. Ayer, después de una emocionante jornada de semifinales, donde grandes equipos como San Martín Caballero, Tracomsa, Cuauhtémoc y Huichapan se quedaron fuera de la final; los de Jalisco impusieron su poderío demostrando su gran nivel deportivo.

El lienzo zacatecano registró una buena entrada durante las tres competencias de ayer. Con un ganado disparejo, sobre todo el de reparo, los charros han logrado realizar destacadas faenas, prueba de ello son los resultados que han obtenido a lo largo del Campeonato, puntuaciones que han rebasado los 400 puntos.

Hoy a partir de las 11:30 horas arrancará la gran final de Charro Completo entre Salvador "Vosito" Sánchez, Ignacio López y Francisco Cerón. A las 14 horas se llevará a cabo la final de escaramuzas, entrarán en la pelea Soles del Desierto, Chihuahua quienes calificaron con 307.3, seguidas de Rancho Los Olivos, Jalisco 300; Alteñitas, Jalisco 300; Real del Plata, Zacatecas 298.33 y La Guadalupana, Zacatecas 289.

A las 16 horas la final por equipos, Tres Potrillos calificó con 354 puntos, Charros de Jalisco 347 y Hacienda Vieja 343;

¿FALTA DE RESPETO O ABUSO?

En lo que nada tuvo que ver la organización del Campeonato, es en el vergonzoso olvido que cometieron los Castruita, el día de la presentación de la Banda Limón, pues resulta que entraron a presenciar el espectáculo, ocuparon un lugar privilegiado, pero "la puerca torció el rabo" cuando les requirieron sus boletos, pues resulta que no los portaban, debido a que argumentaba Jaime Castruita que él era quien ocuparía el trono de la charrería en la siguiente administración y suponía que eso era equivalente, o superior al pago de las entradas.

Desafortunadamente los encargados de vigilar que todo mundo entrara con boleto, no compartieron ese mismo criterio, por lo que se vieron obligados a echarlos fuera.

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