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Opinión / Columna
Fue en la temporada de 1957 cuando las Ligas Mayores decidieron premiar a los mejores fildeadores con el trofeo Guante de Oro, aunque en ese primer año juntaron a los dos circuitos en un solo equipo defensivo. Ya un año después se dieron Guantes de Oro a los mejores de la Liga Americama y los de la Liga Nacional. Es interesante recordar a los que ganaron en 1957 los primeros oros de la historia. Allí estuvieron Gil Hodgers en primera base, Nellie Fox en segunda, Roy McMillan en el short, Frank Malzone en tercera, Sherman Lollar de catcher, Bobby Shantz en el pitcheo, Orestes Miñoso, Willie Mays y Al Kaline en los jardines. Lo de Miñoso es sorpresa, ya que cuando vino aquí fue un gran bateador pero un mediocre fildeador. En un principio se dieron los oros de acuerdo a los promedios fildeadores, pero luego llegaron a la conclusión que los porcentajes defensivos son engañosos y que los iban a otorgar según encuesta entre los managers de cada Liga. Aunque todos aceptamos que las cifras fildeadoras engañan, no lo es menos dejar en manos de unos jueces cuestionables la decisión del premio, por lo que fue peor el remedio que la enfermedad. Hace unos días se supo que el mexico-americano Adrián González fue el ganador del Guante de Oro en la Liga Nacional, y en este caso lo mejor es que fue el primero en porcentaje. El torpedero Rubén Amaro fue el primer jugador mexicano en ganar un Guante de Oro y lo logró con los Filis de Filadelfia en la campaña de 1964. Aurelio Rodríguez, el tercera base del brazo de cañón, fue el segundo jugador nuestro en ganar la presea dorada, en 1976. Aurelio debió haber ganado más Guante de Oro, pero con la fama de Brooks Robinson, siempre votaban por él. "Crea fama y échate a dormir". El tercer Guante de Oro para un mexicano lo ganó Fernando Valenzuela en 1986 para, de esta manera, lograr llevarse casi todos los trofeos, ya que ganó el Cy Young, Novato del Año, el Bat de Plata y en el Juego de Estrellas de 1980 le robaron el de Más Valioso. Vinicio Castilla debió haber ganado Guante de Oro también, ya que fue formidable en la defensa, pero la votación siempre se la negó. En un año Vinicio impuso récord de mejor porcentaje de fildeo para un tercera base en toda la larga historia de los Bravos, pero ni así se lo dieron. Cuando comenzaron estos trofeos ya Beto Ávila estaba en el final de su carrera, pero en una de sus temporadas impuso marca de promedio más alto de fildeo parar un segunda base del Indios en toda la historia. |
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