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Opinión / Columna
La mejor noticia que ha llegado de la Liga del Pacífico, nuevamente un circuito al que no le ponen sus juegos en televisión es la del homenaje que se le hará al formidable Zenón Ochoa en Hermosillo a fines de este mes. Zenón es el jugador del beisbol mexicano que tiene más edad, deben ser 96 años de edad, y a pesar de una carrera exitosa en casi todos los empleos que tiene el rey de los deportes, el Salón de la Fama siempre le ha negado las puertas demostrando muy poca sensibilidad y poco deseo de investigación desde que Rafael Domínguez se fue. Zenón Ochoa tuvo grandes momentos como jugador, manager y ampayer, pero la campaña que se hizo en su nativo Alvarado para convencer a los directores del templo de inmortales con un librito sobre su paso por el beisbol, fue ignorada. Es un misterio no revelado cómo se maneja el Salón para catalogar a los jugadores de los viejos tiempos, en muchos casos sin estadísticas. Como manager ganó campeonatos en la Liga Peninsular de invierno y en la Liga Nacional que tenía mucha fuerza y funcionó con muy buenos jugadores en la década de los cuarenta al mismo tiempo que la Liga Mexicana. Fue el héroe bateando y corriendo en aquel memorable triunfo de Alberto Romo Chávez y Agrario sobre los Atléticos de Filadelfia en 1937, mientras como pitcher ya que era primera base y lanzador, tiró un juego de 18 entradas en la Liga Nacional. Igualmente jugó y manejó al Cafeteros de Córdoba en la Liga Invernal Veracruzana mientras que pasó varios años como ampayer en la Liga Mexicana, pasando a la historia como el primero que le exigió al magnate Alejo Peralta que dejara la caseta de sus Tigres porque estaba vestido de civil. Ello motivó que Peralta fuera al vestidor y se pusiera un uniforme del Tigres y todo vino por una protesta de Wilfredo Calviño como manager de los Diablos Rojos. No hay que olvidar sus años de instructor también y como caso anecdótico le recuerdo el único "jonrón" logrado después de poncharse. Fue en juego contra Aztecas en la Liga Veracruzana que Zenón abanicó para el tercer strike, pero el catcher Armando Flores tiró mal a primera, viniendo luego un tiro peor del jardinero derecho Jim Robertson al cuadro que se fue del lado del bull pen y para cuando encontraron la bolita, ya el larguirucho Zenón estaba anotando la carrera. Es algo que solamente he visto una vez en mi vida, aunque esto es del lado anecdótico sin que tenga que ver nada en el lugar que Zenón merece en el templo de los inmortales. |
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