Opinión / Columna
Mi Perspectiva 
José Luis Camarillo 
5 de noviembre de 2008

  Chengdú, China.- Al continuar el Consejo Mundial de Boxeo sin cambios, una vez reelegidos los personajes respectivos en su presidencia y sus vicepresidencias, se retoman tareas que lucen demasiado difíciles de alcanzar, como es la procreación de un campeón universal único -con el concurso de los titulares de otros organismos- o el pasaporte internacional del boxeador.

Andar a pie en Chengdú, especialmente en su zona céntrica, resulta una experiencia extraordinaria, al comprobarse que se parece a muchas urbes capitalistas. El creciente progreso nacional permite construir cada vez más lujosos edificios.

Pero esa clase de paseo también requiere de un carácter templado.

Luego de una caminata de tres horas, el regreso al hotel Jinjiang fue más placentero incluso que nuestro arribo a él después de cerca de 40 horas de viaje entre documentación en mostradores de compañías de aviación, transporte aéreo, aduanas y salas de espera (se entiende tanto tiempo invertido porque estamos "del otro lado del mundo"); dicho placer se produjo al salir ilesos tras esquivar en cada cruce de calles a intermitentes pequeños ejércitos de ciclistas o motociclistas que por efecto de usar aparatos movidos por energía eléctrica no producen el menor ruido; esas docenas de miles de personas que se trasladan de ese modo, sostienen verdaderas batallas por imponerse ante la embestida de los automovilistas, que tratan de ganarles el paso arrojándoles incluso sus carros.

Aun cuando el peatón tenga la luz en verde, las bicis y las motos no dejarán de cruzar y en muchos casos las anchas líneas destinadas a esos vehículos de dos ruedas son asimismo para los peatones -esos transportes pueden circular en ambos sentidos-, por lo cual no es recomendable distraerse.

La ancha avenida en que se ubica el Museo de Ciencia y Tecnología ofrece la seguridad de sus banquetas -éstas no existen en diferentes casos, aunque se trate de vías principales, ya que cumplen el papel de ciclopistas- y en ella sobresale una enorme estatua de Mao Tse Tung o Mao Zedong.

Las tiendas de ropa de las más prestigiosas marcas de diseñador aparecen conforme se avanza. El yuan, la moneda local, se obtiene a 6.7 por un dólar estadounidense. Pequeños locales de frutas o refrescos se hallan por doquier. Un par de manzanas rojas tiene un costo de 15 yuans.

jlcamarillo@esto.com.mx
 
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