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Opinión / Columna
Chengdú, China.- Carlos Trápaga Barrientos, Director del ESTO entre 1998 y 2008, fue recordado dentro de un espacio de la jornada de apertura de este congreso anual del CMB que se celebra en las instalaciones del elegante y anchuroso hotel Jinjiang. Una enorme pantalla mostró el rostro de Carlos Trápaga, en el solemne recuento luctuoso de la mencionada entidad, junto al de otros mexicanos cuyos nombres y fotografías fueron proyectadas ante los convencionistas. En dicho contexto aparecieron, entre otros, Fallo Altamirano, Mito Treviño, Roque Montoya, Rafael Nava, Tomás Herrera, Babe Vázquez, Alejandro Cabezas y Fayo Solís. Una de las proposiciones desde la silla mayor, dentro de la sesión de inicio, es que los promotores de todo el orbe destinen un dólar por cada boleto que vendan para la creación del fondo de jubilación o ayuda para ex boxeadores en desgracia, el cual sería administrado mediante un fideicomiso. El titular del organismo fundado en México en febrero de 1963 dio las gracias a su buró de gobernadores "por mantener al Consejo en el más alto nivel de credibilidad y de respeto". Los Juegos Olímpicos de Beijing mostraron un rostro muy diferente de China ante el mundo. Chengdú, en cuyo territorio se encuentra la reserva más grande de osos panda, contribuye a comprobar ese alto progreso. En el camino del aeropuerto local hacia el hotel sede pudieron observarse las distintas agencias de todas marcas de automóviles conocidas, incluyendo las de lujo. Las ciclopistas aquí son prioridad, están delimitadas por altos topes o claras líneas, y abren paso a miles de conductores de bicicletas o motos eléctricas -las de combustible son especie rara, por lo menos en lo que nos ha tocado ver-, y son tripuladas por gente de todas las edades. Muy distinto, por decir, a Bangkok, donde hay más motos que carros, pero todos los vehículos son de gasolina y ello redunda en una mayor contaminación, al grado de que desde hace un cuarto de siglo se mire a "tamarindos" tailandeses con máscaras antiguas. El sentido del tránsito en Chengdú es igual al de América Latina. La diferencia de horario con la ciudad de México es de 14 horas; por supuesto, este coloso asiático marcha adelante en el tiempo. jlcamarillo@esto.com.mx |
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