Policía
Santa Cecilia, tierra de pandillas
Foto: Archivo.
El Occidental
3 de noviembre de 2008

Gerardo Sedano

Guadalajara, Jalisco.- Conocida como uno de los barrios bravos de Guadalajara, Santa Cecilia o "Santa Chila" es el hogar de 12 pandillas, "clicas, barrios, bandas", de las cuales su mayoría tiene tendencias al crimen organizado o a delitos como robo o tráfico de drogas. En reiteradas ocasiones, la Policía de Guadalajara ha tenido que intervenir por enfrentamientos entre pandillas, los mismos que tienen atemorizados a los vecinos de este popular barrio tapatío.

Al caer la noche, las calles del populoso barrio se convierten en tierra de nadie y tierra de cholos; aunque no hay toque de queda, los habitantes de Santa Cecilia así como personas de otras colonias, saben que el circular de noche por estas calles es riesgoso para sus pertenencias, pues algunos "cholos" son amantes de lo ajeno. Aunque algunos avecindados en "Santa Chila" reconocen que el barrio es peligroso, otros -los menos- aseguran que los cholos que delinquen no se meten con las casas del mismo barrio.

PANDILLAS ASESINAS

Según el registro de la Policía de Guadalajara, sustentado en la estadística del Servicio Médico Forense, advierte que en Santa Cecilia han sido seis las víctimas mortales resultantes de un enfrentamiento, ajuste de cuentas o relacionadas con las pandillas, comenzando con el mes de febrero, cuando dentro de Santa Cecilia Segunda Sección se escucharon varias detonaciones de arma de fuego que cobraron la vida de un masculino, y aunque la causa de la agresión nunca se determinó de forma oficial, se sabe que estuvo relacionado con las "clicas".

En mayo, las armas vomitaron la muerte de otro sujeto, de quien sólo trascendió que cayó tendido dentro de Santa Cecilia Tercera Sección; pero el 7 de julio de este año, las pandillas olieron a carne quemada cuando varias balas hicieron blanco en el cuerpo de un joven que fue atravesado por el plomo, suturado con el calor del metal las heridas del "cholo" que participó en una riña. Pero fue el mismo 7 de julio cuando corrió la sangre de otros tres pandilleros que participaron en un pleito, las armas de fuego volvieron a tronar, las balas silbaron en el viento antes de quitarles la vida a dos pandilleros hombres y una mujer "chola".

Agosto dejó saldo trágico de una persona asesinada, cuando dos grupos de pandilleros tuvieron un intercambio de palabras sobre la calle Joaquín Amaro, los "cholos" se dispersaron momentáneamente, sin embargo uno de ellos regresó con una pistola calibre .38 a desquitar su coraje en contra de los hermanos Alcaraz Alemán, a quienes disparó a quemarropa en el cruce de la citada calle con Alfredo Salmerón en esta peligrosa colonia, para posteriormente refugiarse en su casa, ubicada a unos metros de la escena del crimen.

Octubre cobró una vida más como resultado de una riña entre pandilleros. En todos los casos señalados, fueron armas de fuego las encargadas de robarles la vida a las ocho víctimas del pandillerismo en Santa Cecilia.