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Opinión / Columna
Retomo luego de un tiempo el privilegio de poder contar con mi pequeño gran espacio en mi periódico favorito ESTO. Sigo sintiendo enormemente la ausencia del amigo-jefe, Trápaga, inolvidable por siempre. En no pocas ocasiones se tomó la molestia de llamarme para comentar y felicitarme por lo que había contado aquí mismo. Le gustaba la molestia que me causaba el que se les llame actores a los políticos, pues admitiendo que todos (y todas, algo que se le debe agradecer a Fox, pues fue él quien se tomó la molestia de tomarlas en cuenta cada vez que podía), interpretamos un rol en esta vida y todo ese rollo con el que nunca estaré de acuerdo, pues pienso que vivir es un compromiso más importante que actuar, la vida se vive, no se actúa, aunque haya quienes digan que se trata de una metáfora. El aplauso que desde aquí propongo para los políticos mexicanos, no es por su buena actuación, porque es de esperarse que no estén actuando, porque la actuación, no deja de ser una manera de engañar, de fingir. Se engaña al hacer un drama de un hecho que sucedió, el talento del intérprete radica en convencer al espectador que habrá de conmoverse y aplaudirá la actuación. No creo, (iluso de mí) que quienes están en las cámaras, hayan actuado a "ponerse de acuerdo" para sacar adelante la tan mentada reforma petrolera. Legislaron, luego de debatir, que para eso están y procedieron como lo que son, nuestros representantes y responsables de velar por los intereses de la nación y de quienes la habitamos. Se les debe aplaudir, creo, porque justo en estos tiempos en los que las economías del mundo están de la fregada y por consecuencia la nuestra pasa a estar peor, ellos se acordaron que son mexicanos, que tienen hijos y viendo al futuro, aprueban importantes acuerdos que traerán beneficios seguramente. Pido un aplauso porque ya pintaron raya, ya se vio que se pueden poner de acuerdo, a pesar de las "pejendejadas" del "pejelejítimo" desquiciado. Un aplauso al legislador (no actor) Navarrete, honor a quien honor merece, perredista legítimo que presume legítimamente de un triunfo de su partido y a Beltrones, a Labastida, a Madero y a.... El señor Presidente, Felipe Calderón, que mandó su propuesta, se la modificaron, pero finalmente, reforma "habemus", lo que quiere decir que hablando nos entendemos. Ahora, que no quede en anécdota lo de la unidad. Les quedan por hacer muy importantes tareas. No se dediquen a darse baños petroleros y ahora, en vísperas de elecciones, truene la unidad y reaparezcan los enfrentamientos y las descalificaciones. No supongan que porque PEMEX está salvado, la inseguridad va a desaparecer, la delincuencia organizada se va a desorganizar, los irresponsables "maestros", van a ceder en sus demandas de no ser calificados, renunciar a "sus plazas" y poder disponer de ellas como mejor les parezca. Por supuesto, estarán conscientes de que el "pejeloco", otro delincuente organizado, va a seguir chingando mientras se lo permitan y solapen. Su trabajo legislativo no termina con la reforma petrolera, simplemente es una más de las reformas que han sacado adelante haciendo bien su trabajo. Mientras pongan por delante los intereses de todos y no los propios o los de sus partidos, mientras dignifiquen la representatividad que ostentan, serán aplaudidos y vitoreados por un pueblo que se merece tener buenos políticos. Los actores, a actuar, para bien del arte mexicano; los políticos, a legislar, para bien de los mexicanos. A continuación un bonito dicho de los Altos de Jalisco. "De Dios estamos tan lejos que en México luego notas que son héroes los pendejos y victorias las derrotas". Mi correo: albertorojaselcaballo@hotmail.com |