Hidalgo
Enfermedades dentales de niños
El Sol de Hidalgo
19 de octubre de 2008

Por Dr. Jorge Aguilar Aguilar

Pachuca, Hidalgo.- Cuando hay niños en casa debemos poner atención en los hábitos de higiene, ya que los padres somos responsables de esto.

Algunos de los problemas más comunes que los niños sufren son en las encías como:

La gingivitis. Es la más común en niños, causa inflamación y sangrado. Para su prevención y cura sólo basta el cepillado después de cada comida y consultar periódicamente a su dentista.

El no tratamiento de este problema puede provocar serias enfermedades periodontales, porque las toxinas avanzan rápidamente invadiendo el hueso y el tejido que rodea al diente formando espacios o "bolsillos" con bacterias, que a la larga causan la caída de los dientes.

Las enfermedades periodontales afectan a las encías, que son, en definitiva, los soportes de los dientes. Su causa radica en las bacterias de la placa dental, que la irritan y que si no son removidas forman una sustancia porosa conocida como sarro.

Junto con la aparición de los primeros dientes es posible que se presenten las temidas caries. Por ello, es necesario comenzar con la rutina del cepillado desde al menos los dos años, además de las visitas periódicas al dentista, porque es el momento más adecuado para evaluar el crecimiento correcto de maxilares y la formación de los dientes.

Los traumas bucales o golpes son muy comunes en niños entre cero y tres años. Este problema consiste en una patología que afecta a tejidos blandos y duros externos e internos de la boca, (labio, frenillo labial, lengua, encía, paladar, dientes y muelas), traumas causados con más frecuencia por accidentes caseros o en la escuela. Este problema puede agravarse cuando no se recibe una adecuada atención de urgencia. Por ello, el seguimiento de estos casos y su tratamiento son indispensables para evitar consecuencias funcionales, psicológicas y estéticas.

La malposición se trata de un problema estético, pero en realidad ésta puede implicar algunos problemas más graves. Por ejemplo, puede haber también una maloclusión, es decir, un contacto anómalo entre los dientes de la arcada superior y los de la arcada inferior, que produzca dificultades en la masticación o incluso en el habla; o que propicie la retención de alimentos y la aparición de caries dental, o una enfermedad periodontal, inflamación, etc. Por todo ello, deben corregirse los defectos de posición de los dientes.