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Opinión / Columna
El mayor problema que ha existido y existe, para México, por lograr la calificación a los mundiales ha sido la pobre mentalidad de sus futbolistas cuando les toca jugar fuera de nuestro país. No es lo mismo, para ellos, presentarse en nuestra patria, sobre todo en el Azteca, que ir a jugar extrafronteras. El rendimiento como locales lo realizan casi al ciento por ciento de su capacidad y baja al 40 o 50 por ciento como visitantes. Así ha sido por los siglos de los siglos y jamás ha cambiado. Esta es la principal razón por lo que se les complica tanto a los nuestros su visita a los diferentes países que les corresponde en la zona de Concacaf y los micros resultados que por lo general obtienen, sobre todo en los últimos años. Para no perder la memoria, que tanto y tan seguido se nos olvida; recordemos dos ejemplos entre muchos casos; uno cuando se tenía que ganar en Canadá, contra el anfitrión, para poder asistir directamente al Mundial de 1994 en Estados Unidos y empezamos perdiendo. Se pudo empatar con un gol de Hugo Sánchez y para terminar aquel partido y cuando nos sentíamos descalificados (aunque había la posibilidad en un repechaje) un gran pase del mismo "Pentapichichi" al "Cabrito" Arellano nos dio el segundo gol, el triunfo y el pase a la justa futbolera más importante del orbe. El otro ejemplo de lo escabroso que han sido las eliminatorias mundialistas para México fue cuando se tenía que ganar el último partido de las mismas, para el Mundial de Corea-Japón 2002, en Centroamérica contra Costa Rica y nada más empatamos. Todo estaba perdido, ya que la única y remota posibilidad era que Honduras perdiera en Tegucigalpa contra Trinidad y Tobago, proeza casi imposible que sin embargo sucedió ya que los antillanos derrotaron a los centroamericanos y nos fuimos al Mundial de Corea - Japón, gracias a Trinidad y Tobago. Eso sucedió cuando calificamos, sin olvidarnos que para el Mundial de Alemania 1974 nos eliminaron en Haití. Lo mismo nos sucedió en Honduras para el Mundial de España 1982. Por estas eliminaciones la agencia internacional de noticias A.F.P. señaló a México con la siguiente nota: "El rey tuerto de la modesta Concacaf ha muerto". Desde luego que ya pasaron los lejanos años cuando México calificaba caminando a los mundiales (de 1950 a 1966), hoy en día la calificación cuesta uno y la mitad del otro y hay que ponerlos, lo cual en muchos de los actuales luminarias no lo vemos, por el contrario dejan mucho que desear. Por ahí pienso que es mejor jugar con los mexicanos que militan en nuestro futbol y no con los "europeos" que tanto se cuidan. Esta eliminatoria para Sudáfrica 2010 no ha sido la excepción, seguimos sufriendo para lograr la calificación, todo parece un cassette de épocas pasadas a nuestros días, ganamos fácilmente como locales y nos desfiguramos fuera de nuestro país, aun con 14 jugadores que son, o se consideran o los consideran, como figuras en importantes equipos europeos, quienes a la hora de la verdad no han enfrentado su responsabilidad de exportados y les han estado fallando a los aficionados mexicanos que tanto confían en ellos y en su calidad. Tal parece que el equipo de ensueño, como se le llama por tantos "europeos" que tenemos, y a quienes se les considera como el mejor equipo de todos los tiempos del futbol mexicano, no son más que un equipo común, superado desde hace tiempo por Estados Unidos y últimamente por Costa Rica y El Salvador, quienes ya están calificados al Hexagonal final. Como quien dice, la historia vuelve a repetirse y estamos viendo a otro "Rey tuerto de la modesta Concacaf" y de quien nada más nos falta saber si se muere o se alivia. . . ¿O no? hemerotecadeportiva@hotmail.com |
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