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Opinión / Columna
El Estadio Nacional de Kingston es exorcizado dos horas antes del partido. Cada vez que juega de local la Selección de Jamaica en este escenario, un brujo local hace todo un ceremonial que prende a la afición, que desde tres horas antes del encuentro suele llenar las tribunas. Esto es simple anécdota de lo que México vivirá hoy, en donde debe sellar su pase al hexagonal final del Mundial. La cancha jamaicana está infumable, como todas las que hemos visto en la llamada Liga de Campeones, que algunos de broma llaman la "Concacharcos", pero sin ellos o con éstos, México debe mostrar su clase para salir adelante y superar todos los obstáculos. Whitmore se presenta como técnico interino; Jamaica está virtualmente fuera y lo único que le quedaría consistente en estropearle el camino a Sven Göran Eriksson, que ya sabe en partido amistoso lo que es perder fuera de México, y no querrá repetir el capítulo en Jamaica. VELA, LA OPCIÓN No es novedad que Carlos Vela haga labores de volante por izquierda ante la ausencia de Guardado. En esta posición lo utilizó varias veces Chucho Ramírez en las juveniles, y algunas veces lo hizo Hugo Sánchez con la mayor. Al jugar México con dos contenciones, Vela no estará tan obligado a la marca como lo sería si se jugara en rombo, pero aun así debemos dejar en claro que las condiciones de Vela son más de movilidad para abrir huecos al frente, y que Guardado es más veloz, más encarador y ligero para escabullirse de los rivales. A mí me preocupan las dos ausencias. La de Guardado por lo descrito y la de Pavel Pardo, que es más importante aun, porque además de recuperar balones le da una salida clara al equipo mexicano, y es de los pocos que se atreven a disparar desde afuera del área. LA ANÉCDOTA DE KINGSTON En lo que a la postre fue su último partido como técnico nacional en su segundo ciclo en 1997, Bora Milutinovic nos hizo reír en serio. México selló un empate a cero con Jamaica, que le dio a los caribeños su pase al Mundial. Simultáneamente, El Salvador enfrentaba a Estados Unidos y al saberse el resultado de ese partido, Bora llamó al capitán García Aspe, le pasó el marcador y la instrucción de que México no se desprotegiera atrás, para asegurar una prima más al quedar primeros, con más goles a favor y menos en contra. Yo respeto. Bora se salió con la suya, y días después, esa demostración más los empates a cero con Estados Unidos y a tres con Costa Rica, le costaron dejar el puesto en manos de Manolo Lapuente rumbo a la Confederaciones de 1997. ANIVERSARIO 92 El América celebra su 92 aniversario en condiciones no precarias, pero tampoco óptimas, por lo que ha sido su andar en los últimos años. En las últimas ediciones, las Águilas no han sido siquiera reflejo a medias de la grandeza de este club, y por ello la directiva, que encabeza Bauer, hizo discretos festejos y no bombos y platillos como se hacía anteriormente, con juego internacional y una serie de festejos alrededor. Esta vez el festejo es el doble bono del juego de local frente al Puebla y dentro de 15 días contra Chivas. Además, lo curioso del caso es que los poblanos siempre se le han incomodado al América, y ahora el factor puede ser mayor con el regreso del corbata azul cielo, misma con la que se coronó con América, vestida por el temperamental Mario Carrillo. LIGA QUE NO VALE Jugar hoy sin 31 elementos es sólo reflejo de mala calendarización. Los dueños prefirieron esto antes que la jornada doble, y es que entre Concacaf, Sudamericana, amistosos de Selección y de clubes, al rato estaremos en jornadas triples para seguir cosechando. PREGUNTAS: ¿A las Águilas se les atragantará el camote en el aniversario 92? ¿Sven estará curado de fetichismos o llevó también su bruja de cabecera? ¿Que a la FMF le quedaron los ojos de Mapache por la certificación de Nueva Italia? HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO Comentarios: fschwartz@oem.com.mx PD: En una encuesta realizada por varios lectores, la mayoría opinó que Zar debe ser guardado en el fondo, sin narrar porque aburre, y a Reginito enviarlo a estudiar el manualito de Carreño para mejorar su lengüita. Qué parejita la de Oliver y Hardy versión naquito. |
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