Chihuahua
Elabora miniesculturas con casquillos de bala
Utilizando una nuez y el metal de casquillos, Ricardo Márquez Guardiola diseñó un impresionante helicóptero en miniatura con su piloto y hélices giratorias. Fotos: El Heraldo de Chihuahua
Verdaderas obras de arte
El Heraldo de Chihuahua
7 de octubre de 2008

Venessa Rivas

Saucillo, Chihuahua.- Sus manos son mágicas, pues con la ayuda de una pinzas puntiagudas logra transformar un objeto destructivo, como lo es una bala, en una sofisticada y única pieza de arte en miniatura en tan sólo veintidós minutos.

La imaginación no tienen límites y para el artista nato lo que tenga en la mano es bueno para elaborar sus obras, tal es el caso de Ricardo Márquez Guardiola, quien "mata" su tiempo manufacturando impresionantes objetos con casquillos de bala de todos los calibres.

Para muchos las balas son sinónimo de muerte y destrucción, pero para este artista son su principal materia prima para ejecutar verdaderas obras de arte, al igual que latas, corcholatas, alambre, nueces y cuanto material pueda reciclar.

Tráilers, bicicletas, aviones, tractores, sillas, comedores imperiales, instrumentos musicales y hasta exquisitas flores son posible gracias a su habilidad para convertir un cartucho en una obra única.

Ricardo es mayordomo de un rancho nogalero en el ejido de Las Carboneras, él se siente orgulloso de su trabajo, pues señala que todo hay que hacerlo bien. "Las personas admiran mi trabajo y eso me anima a perfeccionarlo", expresa.

Desde los 7 años empezó a formar figuras, primero con lodo, luego plastilina, con el tiempo las latas de refresco fueron su principal materia prima para realizar estas piezas. El reto aumentó, pues empezó a buscar botes más pequeños, hasta que dio con los cartuchos.

El tiempo que le dejan libre las actividades del campo lo emplea para transformar algo destructivo en un adorno, que se cotiza entre los 20 y 800 pesos.

Ricardo recuerda que cuando su esposa se iba a la clínica para dar a luz, él ponía las pinzas en la maleta para ponerse a trabajar en donde fuera. Ahora que el ejido Las Carboneras está inundado, para llegar a su lugar de trabajo tiene que pasarse en chalupa, pero mientras espera ejecuta sus obras y ahí mismo las vende con personas que acuden a ver la crecida del río.

"La gente me rodea y eso es lo que me anima a continuar con esta labor", señaló.

Parece fácil pero la verdad es que se necesita una buena vista y sobre todo destreza, características que conjuga este campesino quien en un pequeño botecito de un rollo fotográfico guarda sus más preciadas obras de arte.

Un tráiler elaborado con un casquillo calibre 22 Magnum llama la atención, pues recuerda que cuando andaba buscando un bote más chiquito, su hermano y él empezaron a cuidar un rancho y les proporcionaron un rifle calibre 22 para que ahuyentaran a los ardillones. Entonces dio cuenta de que era posible hacer objetos con los casquillos.

Su colección consta de más de cincuenta miniaturas, que son las que vende, pues los aviones o helicópteros aún no quiere venderlos hasta que logre perfeccionarlos.

Una de las miniaturas más pequeñas es un bombardero F18 elaborado con un trozo de bala y un granito de arroz como el cuerpo de la aeronave. Asimismo tiene autos de carreras de 3 milímetros el cual gira sus llantas y un avión de un casquillo de 30-30, un escritorio y más.

Con una bala de escopeta elabora un juego de comedor con cuatro sillas y sus cubiertos. Una batería musical es una de las piezas más cotizadas pues tiene un bombo elaborado con un casquillo de escopeta y dos cartuchos más que le fueron obsequiados por un agente federal de una pistola calibre 357 Magnum, así el tom-tom (tambor) de piso, caja orquestal, platillos, amplificador, bocinas, micrófono y hasta un bajo eléctrico.

En su colección hay un tractor muy especial, el cual está fabricado con alambre. Esta obra tiene más de cien horas de trabajo pues cuenta con caja de cuatro velocidades como si fuera verdadero clutch, caja de herramienta con sus pinzas y martillo, motor figurado con acelerador de mano, bayoneta para checar el aceite y otros mini atractivos.

Con las nueces ha logrado cosas impresionantes como un helicóptero que cuenta con su piloto y su radiocomunicador, sus hélices giran y es tal su hazaña que muchas personas le han ofrecido dinero para adquirirlo, pero este es un trabajo especial para él. Un lago con patos, tortugas y garzas son otros de los atractivos. Su próximo reto es el barco Titanic.

"La enseñanza es que de una sola corcholata se puede hacer una maravilla, este objeto que todos pisan y avientan puede ser motivo de un diseño único", manifestó.

Este artista ha expuesto en las ferias del municipio y ha participado en concursos de artesanía, ahora uno de sus sueños es poder exponer sus miniaturas en esta capital y por qué no, en otras ciudades importantes de la república mexicana.

Nancy, María, José y Andrea son sus cuatro hijos quienes observan con cuidado cómo su padre elabora estos objetos, pues él espera que algún día sus hijos sigan sus pasos, y que de objetos que la mayoría considera basura o destructivos, pueden crear algo único.