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Espectáculos
Manu Chao. Foto: Archivo ESTO
6 de octubre de 2008
Manu Chao y Maldita... enloquecieron a sus fans
Jorge Almazán
NO llovía, ¡se caía el cielo¡, pero aun así la Maldita Vecindad salió al ruedo para dejar que los aproximadamente cinco mil hijos del quinto patio que ya se encontraban en el Foro Sol armaran el slam y con ello hicieran que la tormenta del sábado por la noche les hiciera lo que el viento a Juárez. Cuando ya se pensaba que el concierto de Manu Chao podría llegar a suspenderse por el torrencial aguacero, a las 20:00 horas Rocko y sus muchachos lograron sacar de donde se resguardaban los jóvenes de la tormenta y de inmediato les propinó la de "Solín" con lo que abrirían su show de sesenta minutos en los cuales gracias a "Ya lo pasado pasado", "Gran circo", "Don palabras", "Pachuco", a la cual le agregaron acordes de "Tequila" y terminar con "Kumbala", varios chavos se quitaron la playera y las aventaban al aire. Definitivamente la Maldita sigue siendo de las mejores bandas de ska de este país. Cabe resaltar que Rocko, Pato y el Sax tuvieron como cómplices a dos metales de Panteón Rococó: Misael en el saxofón y Paco para el trombón. Y la calma llegó... Tras 24 minutos, Manu Chao se presentó ante sus fans. Para ese entonces la lluvia había concluido y aquellos melómanos que decidieron esperar hasta que esto ocurriera, comenzaron a entrar al inmueble de la Ciudad Deportiva. Poco a poco, en el Foro pulularon aquellos deseosos de escuchar al ex integrante de Mano Negra, que mientras lanzaba consignas políticas, sobre todo en contra de George W. Bush y a favor de la paz, el público llegó a rebasar los 10 mil con lo que ya se veía más decente el aforo. El franco español le rascaba la lira, cantaba y protestaba por aquellos que no tenían paz en su vida, "mientras que otros se enriquecen con las armas y la sangre que éstas dejan". Durante el show de poco más de dos horas en el que interpretaría cerca de treinta rolas, Manu era específico en sus apreciaciones y coincidía con lo que la Maldita en su momento aseguró: "La música es la crónica de la vida, ésa que pocos tienen la oportunidad de tener voz para contarla". En ocasiones el intérprete y autor pedía a la concurrencia que mostraran la "v" de la victoria, en otras que lanzaran un grito de protesta contra aquellos sistemas que atentan contra la misma sociedad; todos lo seguían al pie de la letra. Y cuando llegaba el momento de aventarse un buen slam lo festejaban al igual que con la Maldita, sin playeras y siempre alzando los brazos. Manu Chao y la Maldita, la Maldita o Manu Chao, bien dicen que el orden no altera el producto, pues después de 3 horas y media de concierto, el público, que en un principio estaba empapado por la tormenta, seguía así, pero ahora a causa del sudor que habían destilado. |
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