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Opinión / Columna
Fue impresionante la manera en que Luis Ramón "Yori Boy" Campas aniquiló en un solo asalto al más joven y también tremendo golpeador Alex "Terra" García, en el que fue su combate número 104 como profesional. Eso ocurrió el pasado 21 de junio, en Tijuana. Meses más tarde, el púgil mayo de 37 años de edad se despojaría de cualquier vestimenta boxística para noquear en audiencia especial ni más ni menos que a la Comisión Atlética de Nevada. Sobrepasar el centenar de peleas en el pugilismo actual está reservado para verdaderos superdotados... y Campas aplica con creces para dicho calificativo, ya que también impone su ley contra comisionados. Mi colega Michael Marley, el escritor de boxeo y abogado estadounidense que colaboró muchos años para Don King Productions, me confirmó que, acompañado por el ex campeón universal semicompleto Eddie Mustafa Muhammad, el "Yori Boy" combatió abajo del ring, contra la negativa de la citada Comisión a emitirle una nueva licencia, "porque arriesgaba su físico más que cualquier otro boxeador". Campas pasó los más profundos exámenes neurológicos en el hospital Mt. Sinai de Elmsford, Nueva York. Una de las pruebas que se le practicaron en el cerebro tomó ocho horas, para así poder descartar la mínima posibilidad de error. Con los resultados que avalan su estado de salud y la asesoría de su amigo Mustafa Muhammad, líder de la Asociación Colectiva de Boxeadores (JAB, por sus siglas en inglés), Luis Ramón se anotó el equivalente a un nocaut cuando el jurado compuesto por cinco comisionados de Nevada le dieron su voto unánime. Mustafa rechaza cualquier crédito por ese histórico triunfo y lo remite al "Yori" y a la JAB, la cual, según sus palabras, reúne ya 2,000 firmas de peleadores. Mustafa es entrenador del rey semipesado del CMB, Chad Dawson, y además dedica horas diarias a hacer campaña a favor de Barack Obama. Si usted es boxeador y está interesado en unirse a JAB, puede llamar al (202) 437-5755 de Estados Unidos. Esta columna se va de vacaciones tres semanas. Hasta entonces, Dios Mediante. jlcamarillo@esto.com.mx |
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