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Box
Areth Alejandra llevó el fajín. Foto: Jesús Téllez/ESTO
29 de septiembre de 2008
Édgar tiene nueva casa
Le encanta la Arena México
José Luis Camarillo
La Arena México lució sus mejores galas para la que ha sido la mejor entrada en décadas para una función de boxeo profesional, lo que es mucho decir. En menos de dos años de reinado, el capitalino Édgar Sosa se reafirma como el gran favorito del exigente pero entregado público de la gran capital, luego de llenar el Palacio de los Deportes al batir al japonés Takashi Kunishige -el 14 de junio- y lograr una nueva victoria en defensa de su título universal minimosca, el sábado, al doblegar por anchuroso veredicto unánime en 12 asaltos al fiero filipino Sonny Boy Jaro. Don José Sulaimán había alertado sobre la fama de tremendo noqueador de Sonny Boy, quien, como lo dijo Érik Morales en ringside, durante el combate, "trae velocidad y sabe muy bien lo que está haciendo". Incluso Morales preguntó en el segundo asalto: "¿Quién le escogió a este retador tan peligroso?". Jaro sabía de su propia capacidad, pero la mejor técnica y educada mano izquierda del campeón, aunada a sus precisas combinaciones al cuerpo y a la cara, muy poco le dejaban hacer. Pero el astuto filipino se mantuvo a la caza de descargar un golpe de nocaut, y por poco lo logra. Derribó una vez al nacional en la novena ronda para estremecer y asombrar a los más de 10 mil espectadores, y a los millones que lo vieron por Televisa. "México, México", se escuchó al unísono cuando el nuestro se incorporó para eludir la metralla enemiga e incluso terminar con una tanda de poderosos impactos sobre la humanidad del monarca de Asia y el Pacífico, para demostrarle que no iba a permitirle más concesiones, como finalmente sucedió. Todas las peleas resultaron emotivas. La única que desentonó un poco fue la que Francisco Paredes le ganó por puntos en 12 vueltas a Ramón Leyte; sin embargo, no hubo tiempo para aburrirse, porque durante ese encuentro una guapa chica se robó el show al sacudir su cuerpo al ritmo del "za za" y otros sones frenéticos, que le valieron exclamaciones de apoyo del público, que exigía que la subieran al cuadrilátero. La entrada mejoró conforme transcurrían las contiendas. A las 9:30 pm continuaban entrando, hasta crear una asistencia difícil de igualar, y Sosa quiere superarla endiciembre, cuando se enfrente a su retador oficial, el zurdo filipino Juanito Rubillar. Buena interpretación del Himno Nacional mexicano por parte de Rodrigo Fernández, después de que Sosa escaló el ring, con su hijita Areth le antecedió portando su cinto del CMB. Fuegos artificiales y la presencia de personajes del futbol y el espectáculo, entre ellos el elenco de "Gancho al Corazón", y de ex campeones mundiales de boxeo, contribuyeron a un éxito rotundo para este programa presentado por Boxeo del Gala, del doctor Fausto Daniel García. |
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