Opinión / Columna
De toros 
El gatomontés 
Evolución de la verónica
ESTO
27 de septiembre de 2008

  "La verónica cruje.

Suenan caireles.

Que nadie la dibuje.

¡Fuera pinceles!

POR GERARDO DIEGO

EL lance fundamental del toreo de capa, como es sabido, es la verónica, el primero que podemos ver descrito como "lance de capa de frente a dos manos", si hojeamos las Tauromaquias. Lance que venturosamente ha sido transformado en obsequio de belleza.

José Delgado, "Pepe-Hillo" (1754-1801) le da el nombre de verónica y la describe así:... "suerte que el diestro ejecuta situándose con la capa rigurosamente enfrente del toro." (Relacionándola con el parecido de su forma de ejecutarla con la figura bíblica. Como lo dice el poeta Xavier Sorondo: "cuentan que la Verónica en bíblico desdoble, enjuga con el paño la sangre de coral...") Y Francisco Montés, "Paquiro" (1805-1851) escribió que "la primera suerte de que debemos hablar es la verónica (y para ejecutarla) sitúase el diestro enfrente del toro, de tal modo que sus pies estén mirando hacia las manos de éste y a una distancia proporcionada según sus piernas..." Al paso de los años los diestros fueron buscando la forma de practicar ese lance con mayor lucimiento y menor riesgo. Rafael Guerra, "Guerrita" (1862-1941), uno de los famosos califas de Córdoba, asienta en su tauromaquia, citada por el Sr. Cossío, que para ejecutar la verónica "se coloca el diestro de costado en la rectitud del toro y a la distancia que le indiquen las facultades de su adversario...", observando don José María que practicando así el lance se reducen todas sus dificultades, ya que no es preciso desplazar al toro de su terreno, y a poco que se cargue la suerte queda a salvo el cuerpo del torero, y hace notar, además, la "inconsciencia" con que "Guerrita" añade que "la suerte practicada en esta forma resulta de más lucimiento y más parada que cuando el lidiador da la cara al toro, situándose de frente, porque para repetirla tiene, por lo menos, que dar una media vuelta girando sobre los talones".

La innovación del Guerra tornó más bella la suerte y es como la practican los toreros actualmente, aunque algunos abusan exagerando al hacer toreo perfilero, otros abriendo demasiado el compás, en detrimento de la estética, y otros más, a pies juntos, con cuerpo rígido y sin cargar la suerte. ¡Pero cuántas palmas arranca la verónica cuando al practicarla pasan los pitones a distancia inverosímil del cuerpo del diestro!

Sería inmensa la lista de artistas que han sido finísimos practicantes del lance de referencia, bástenos citar a Francisco Vega de los Reyes, "Gitanillo de Triana" y a Manuel Jiménez "Cagancho", entre los de allende el Atlántico, y a don Manolo Martínez entre los de casa, y a Chucho Solórzano (padre) "El Rey del Temple", inmortalizador de muchos toros (Quitasol, Sapito, Granatillo, Amapolo, etc., etc.), a quien hoy recordamos en el XXV Aniversario de su salida en hombros hacia la Puerta Grande, la celestial.

Los grandes veroniqueadores bien pueden decirle al toro con Benítez Carrasco, el poeta hispano: "A tus malas intenciones/ opongo brazo y cintura,/ y ya ves con qué finura,/ a verónicas de raso,/ me juego la vida al paso/ sin perder la compostura."

Y hasta el miércoles próximo, D.M.
 
Columnas anteriores
Cartones
Columnas