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Opinión / Columna
Es interesante saber lo que ESTO preguntó ayer en quién ocupará ahora la camiseta 10 de la Selección Mexicana. Así como tampoco hay respuestas claras por ahora, creo que a la larga esa puede ser ocupada por Andrés Guardado. Usted me dirá que estoy medio loco porque este hombre es volante por izquierda, pues yo le diré que conforme vaya madurando y creciendo tiene todas las cualidades para jugar libre como lo hacía el Cuau, y llevar las riendas del ataque tricolor. Andrés tiene mucho futbol en sus piernas. Es encarador, es inteligente y tiene chispa en los momentos importantes. Es menudito, pero con los trabajos especiales que ha hecho en España se va fortaleciendo y tiene un mundo de oportunidades por delante. Además es humilde, tiene los pies bien puestos en la tierra y un brillante porvenir. Tiempo al tiempo, que no todos los genios de la 10 salen nada más de la chistera, aunque muchos no románticos digan que en el futbol actual ya no existe el clásico 10 de antaño simplemente porque el balompié se volvió a veces más físico que técnico o más resultadista que estético en la cancha. DE HERMANO MENOR A MAYOR Hoy San Luis le puede hacer pasar otro mal rato al "Pelado" y su tropa. Si hay un equipo bien conjuntado y que sabe a lo que juega, ese es San Luis. Si hay un equipo en la contraria que no sabe ni una ni otra, ese es el América. La fortaleza de San Luis se marca en su unión y juego colectivo. Lo de las Águilas parece una desunión, pero no del grupo en sí, sino con el técnico Díaz por la poca comunicación que tiene con ellos y donde en un detalle quedó confirmado esa falta de liderazgo. No me diga que soy ave de mal agüero, pero cuando Ramón preguntó: "Muchachos, ¿a quién les traigo a la conferencia, además de mí?". Todos respondieron: "A Cabañas". Entonces el "Pelado" le dijo a Paquito Reyes para ver si lo convencía. Que el "Pelado" aprenda del "Tuca". Un día le dijo a Leandro "no hables", y no lo hizo. Al otro día dijo "a ti te toca en la conferencia y tienes que ir aunque no te guste". Pequeño detalle que marca la ascendencia poca o nula del técnico sobre un grupo, y no es un detalle menor para perder de vista. OPINIÓN GENERALIZADA He recibido varios correos electrónicos de aficionados quejándose de la forma como se comunica en las transmisiones de la Selección Mexicana de futbol. A ambas televisoras les dan con todo, por la falta de idea e información aun estando en el mismo escenario y terreno de los hechos. Algunos ex compañeros míos, mas no amigos -eso que quede claro-han querido ser más protagonistas que los jugadores, y además se desdicen el uno al otro en forma patética, mientras otros se la pasan echando relajo al aire como si estuvieran en la sala de su casa y no tras un micrófono que trae responsabilidades innatas de profesionalismo ante millones de espectadores que esperan un aderezo informativo y veraz alrededor del partido. A quien le venga el saco, que se lo ponga. Pero llegar a una transmisión no es anotar las alineaciones en un papel de estraza o a veces en papel de bano. Es llegar preparado a conciencia, porque así como el futbolista se entrena o usted se capacita para cumplir con su oficio, nuestra obligación es tomar cada partido como si fuera el último y no confiarse e indagar en los detalles finos. El Señor Perro dice cada barbaridad. El Señor Campos se la pasa riendo. El Sr. Zar nos quiere dar clases de futbol. El Sr. Gurwitz presume que él ganó la exclusiva del adiós de Cuau. ¿Qué es más importante: el juego o el comentarista? El primero está sobre todo; los lucimientos personales hay que dejarlos en el armario. PREGUNTA: Después de ver los esfuerzos de Carlitos Sánchez, ¿el futbol no se puede unir para hacer el suyo y donarle un peso por cada boleto vendido en taquilla en la jornada del Clásico? Hoy es 13 de septiembre, Día de los Niños Héroes... ¿Por qué los televisivos lo hacen suyo todos los días? HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO Comentarios: fschwartz@oem.com.mx |
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