Opinión / Columna
Mi Perspectiva 
José Luis Camarillo 
9 de septiembre de 2008

  Érik "Terrible" Morales tiene los genes de impulsor del boxeo, pero con todo y que su historial le ayuda a conseguir patrocinadores y ciertas facilidades para desempeñar esa difícil labor, también se le nota nervioso antes y durante la celebración de sus carteleras.

El sábado anterior, él mismo confesó que estaba muy estresado, debido a que el ring acabó de ser armado apenas unos minutos antes de iniciarse las acciones.

"El salón (del Grand Hotel de Tijuana) me lo entregaron ya tarde porque estaba ocupado con otro evento. Los señores de producción (la transmitió Cadena 3 en territorio nacional) me insistían en que ya debía estar todo preparado y no terminábamos de hacerlo", reveló.

Uno de los personajes en ringside para esa función era el ex púgil José "Olivaritos" Morales, quien, con las ganancias que le dejaba su trabajo de ingeniero en mantenimiento de sistemas de refrigeración, presentaba boxeo profesional y así daba fogueo a sus novatos, entre los cuales destacaba el que ha sido el de mayor éxito en su dinastía, el "Terrible".

Hace algunos años que el "Olivaritos" comentó que acostumbraba regalar palomitas al público, "para que les diera sed y consumieran cervezas", con lo cual se allegaba un ingreso extra.

El autor de estos párrafos le recomendó al "Terrible" que no deje de firmar a los novicios que respalda, ya que anteriormente los piratas se aprovechaban de su trabajo. "Voy a hacerlo", acotó.

La familia Morales está predestinada para cosas extraordinarias.

Érik ya hizo lo suyo al conquistar tres cinturones del Consejo Mundial de Boxeo en distintas divisiones, y su hermano Diego ("Pelucho") impuso un hito virtualmente imposible de igualar al saltar de peleador de la categoría de seis asaltos a capturador de una corona de la Organización Mundial de Boxeo, la de peso supermosca.

Ahora puede darse el caso de que José Iván, el menor de los hijos boxeadores del "Olivaritos", igualmente haga carrera profesional y llegue a obtener un cinto ecuménico, con lo que se produciría la primera tercia de hermanos monarcas de la historia.

José Iván o Pino Boy, tiene decisión y actitud al lanzar sus golpes, y quiere ser alguien por sí mismo.

jlcamarillo@esto.com.mx
 
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