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Espectáculos
Shanik Berman. Foto: Arturo García/ESTO
5 de septiembre de 2008
Shanik, una periodista traviesa y atrevida
Recuerda sus inicios en ESTO
Alma Rosa Camacho
Shanik Berman, quien se formó como periodista hace 28 años en ESTO, se declara con una personalidad literaria "traviesa, derecha, frontal, un poco loca, atrevida e inventiva", en cuanto al tratamiento que le da a la información de los artistas y del ambiente del espectáculo en México, a través de su columna Tijeretazos y Machetazos. Durante los festejos por el 67 Aniversario del Diario de los Deportistas, Shanik rememora que "gracias a don Mario Vázquez Raña, Presidente y Director General de Organización Editorial Mexicana (OEM), me hice periodista en ESTO". Acepta que "toda la vida mi casa ha sido el ESTO. Sé que tomé 12 años sabáticos en otro periódico, pero regresé hace cuatro años. Y espero que mientras viva, seguiré colaborando con mi columna Tijeretazos y Machetazos". La titular de programas de televisión en la rama del espectáculo "De buenas a la una" y "Viva la mañana", con la producción de Alfredo Adame, destacó: "Don Mario Vázquez Raña es mi máximo patrón". Al hacer una revisión de sus 28 años de periodista, aseguró nostálgica: "Extraño a todos los que se fueron, salvo a Carlos Trápaga, quien aunque no está físicamente, siempre lo veré como mi ángel guardián. Le agradezco también a don Pancho Lazo, Ignacio Matus, Fernando Morales Ortiz. Todos ellos fueron mis jefes. Me enseñaron mucho y me peleé con todos". Remontándose al año 1980, Berman dice que tras haber sido la intérprete de don Mario Vázquez Raña en un Congreso donde participó el Comité Olímpico Mexicano (COM), "le pedí trabajo de periodista, y así entré y empecé a escribir de Espectáculos, luego de futbol, incluso me tocó cubrir el Mundial en México en 1986. Desde ese momento, mi Trápaga adorado siempre me ayudó, me protegió". Shanik ha escrito dos libros, ambos de toros, titulados "Más cornadas da el hombre que el toro" (1983), con la presentación de Jacobo Zabludovsky y prólogo de Pepe Alameda, y "Muy cerca del ombligo" (1986). |
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