|
Opinión / Columna
El anunciado (6 de diciembre próximo en Las Vegas) encuentro entre Óscar de la Hoya y Manny Pacquiao ha llamado mucho la atención entre otras cosas por la diferencia de pesos con que llegarán al cuadrilátero, pero eso no es primera vez que sucederá; de hecho se ha visto en docenas, cientos de ocasiones a través de la historia. Lo anterior si consideramos solamente a un grupo de superestrellas del espectáculo, pero también es necesario tomar en cuenta a los no encumbrados, que muy probablemente forman mayoría en el tema que nos ocupa. Los propios De la Hoya y Pacquiao han enfrentado a gente más grande que ellos varias veces a lo largo de sus carreras respectivas. El primero se inició como profesional dentro de la división superpluma, y llegó hasta medio, cambiando golpes con rivales de físico de mayor tamaño cada vez que cambió de peso, y pudo conquistar seis títulos mundiales distintos. Por su parte Pacquiao viene desde mosca, y ha ganado cuatro coronas (mosca, gallo, superpluma y ligero). Además de ellos, los ejemplos abundan. En el boxeo contemporáneo destacan hombres como Roy Jones, quien se fue desde superwelter hasta completo, ganando cuatro diferentes coronas, concediendo casi siempre ventaja a sus contrincantes. "Sugar" Ray Leonard dio forma a su excepcional carrera desde welter hasta semicompleto, haciéndose de cinco fajas, y ofreciendo ventaja en peso, alcance y estatura en varias ocasiones. El francés Georges Carpentier hizo su campaña profesional pasando por todas las divisiones, desde mosca hasta completo. Y hubo muchos otros que también desfilaron por varios pesos, haciéndolo más que bien. Entre ellos, los inmortales "Sugar" Ray Robinson, Henry Armstrong, Julio César Chávez, Tommy Hearns, Roberto Durán y Pernell Whitaker, quienes reinaron en distintas divisiones. En las condiciones mencionadas, a través del tiempo se acuñó la frase "siempre un buen peleador grande vence a un buen peleador pequeño", lo que no sucedió todas las veces, pero si en la mayoría. Total, el que haya habido muchas peleas con pesos distintos, no indica que esta que viene no se vea desigual, porque la estatura, el alcance y el peso de De la Hoya, están muy por encima de lo que se ve en Pacquiao, y el pronóstico general es que al ring el californiano llegará como mínimo en pleno peso superwelter, mientras que el ídolo filipino, considerado el mejor púgil de la actualidad, lo hará cuando mucho unas cuantas libras por encima del límite de los livianos, división en la que actualmente se mueve. |
Columnas anteriores
Cartones
Columnas
|