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Opinión / Columna
Me preguntaba un viejo amigo, y tengo toda la razón para decir "viejo", porque el que de verdad manda, me ha permitido vivir muchos años, aunque no tengo razón válida para "encuerar" mi edad, que no me duele, sino que me agrada, porque creyente como soy, todos los días le agradezco a Dios permitirme vivir en condiciones aceptables, rodeado del cariño y cuidados de quienes de verdad me quieren, porque no me piden nada, sino que todo me lo dan. Tengo más de setenta años de ver rodar el balón. Jugué en mi San Pedro querido, con un grupo de amigos que todavía frecuento, pero también hice amigos en esta profesión u oficio, y tuve oportunidad de tratar de entender la actividad política, aunque sólo la viví, eso sí intensamente, en el lado administrativo. En fin, que me he desenvuelto en una familia bonita, aunque claro con algunos problemas, en el estudio, en el periodismo y en la hermosa actividad política, tan criticada por algunos que no la conocen bien o que no la han entendido, pero que es la actividad que rige la conducta de los pueblos, y la que han de conocer para saber gozarla o sufrirla, cosas que a mí ya me pasaron y que recuerdo con gusto y sufrimiento, porque me dio y me quitó, y la entiendo, porque en rigor no hay actividad que sólo dé. En fin, hay que ver y hay que gozar el fútbol, y bendecir a quienes lo inventaron o lo idearon, pero fíjese usted que en Inglaterra, donde todos los futboleros entendemos que nació este deporte que nos apasiona, nos da gustos y corajes siga allá y nos permita disfrutarlo, fieles a algunos colores, darnos gustos y disgustos, que de todo hay en este valle que los viejos clásicos decían que está de lágrimas, aunque con criterio más amplio podemos afirmar que el futbol no es panacea, pero tampoco significa algo malo o negativo. Es, sencillamente, el futbol de gran entretenimiento, y para quienes lo juegan en el ámbito profesional, lo más hermoso que ha inventado el hombre. Bendito sea, pues, este deporte espectáculo, que podemos ver y gozar cada semana, con el futbol nuestro y el de muchos países de este viaje y del viejo continente, porque eso sí, el futbol es un deporte que se juega en todos lados, en todos los países, porque hasta los gringos, que antes lo veían de reojo comparándolo con sus deportes, el futbol americano, el beisbol y el basquetbol. Decíamos que con la entidad de personas que llegaron de Europa a Estados Unidos, y también de México y países de Centro y Sudamérica, ya el futbol cuenta con el país del norte, y muchos son los que lo prefieren sobre los que mencionamos. Lo que pasa es que, con los años, es normal para el hombre, filosofar sobre cualquier tema, y el futbol es un tema ideal para discutirlo, gozarlo, y hasta llorarlo, porque muchos son los que llegan a padecer las peores cosas al calor del futbol. AQUEL DÍA Yo nunca he podido olvidar una tarde en aquel viejo Parque Asturias, cuando se jugaba tres veces por semana, para recuperar las fechas perdidas, precisamente porque el parque de la colonia Vista Alegre se había quemado, ya que sus gradas eran de madera y había que recuperar el tiempo. Ese militar estaba en la tribuna que quedaba atrás del marco poniente, el Asturias ganaba 4-0 y faltaban escasos veinte minutos para que el juego terminara y el Atlas empezó a anotar. Se puso 4-1, luego 4-2, poco después 4-3, luego el empate a cuatro y todavía tuvo el equipo rojinegro la capacidad para anotar el quinto gol, y aquel hombre, un militar uniformado, se desplomó muerto por un infarto, según dijeron los médicos encabezados por los doctores Mature y el Camote Izquierdo, que subieron a verlo. Ese es el futbol, y ojalá estas cosas no se repitan. Emocionarse, sí, morir, no. |
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