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Opinión / Columna
Todos los esfuerzos que diversos personajes de nuestro boxeo han realizado, pero muy especialmente el presidente del Consejo Mundial de Boxeo, don José Sulaimán, para que el deporte de los puños resurja en México, indudablemente están rindiendo frutos, según puede apreciarse. A tal extremo están las cosas, que empresas extranjeras, como la muy poderosa -en lo que a dinero y relaciones se refiere- Golden Boy Promotions, ya puso sus ojos en plazas locales, y hace unos días anunciaron los planes que tienen de presentar algunas programaciones en los mencionados sitios. Personalmente Óscar de la Hoya y sus empleados de mayor jerarquía lo dieron a conocer a la prensa mexicana, en el marco de una reunión que para los fines que buscaban resultó más que exitosa. Es un hecho que el ex campeón del mundo y todavía un superestrella del espectáculo, así como sus colaboradores, se inspiraron en lo que se ha visto en diversos cuadriláteros de la república durante los dos últimos años en los que se ha llevado hasta los aficionados locales, así como extranjeros a través de la televisión, mucho de lo mejor que tenemos, así como el concurso de varios extranjeros que constituyeron hasta ahora atractivos especialísimos. Promotores locales como Ricardo Maldonado y Fausto García, en esta capital; Pepe Gómez en Cancún y Chetumal; Fernando Beltrán en sitios diversos como La Paz, León, Aguascalientes, Hermosillo y Veracruz; Nacho Huízar en La Laguna y Monterrey; los hermanos Torres Landa en Querétaro y Héctor García en Guadalajara, han tenido éxitos rotundos, por lo menos en apariencia, si se consideran los llenos que originaron sus programaciones. Todos los mencionados han realizado un buen esfuerzo, y hemos visto veladas en las que destacaron los campeones mundiales mexicanos Édgar Sosa, Óscar Larios, Cristian Mijares, Fernando Montiel, Ulises Solís y Raúl García, además de que los dos primeros de los empresarios que citamos, están haciendo una labor creativa; esto es, dando forma a nuevas figuras, a los estrellas del futuro cercano, lo que tiene mayor mérito que lo hecho por los otros, a quienes se puede considerar hasta cierto punto oportunistas, pues aprovechan el trabajo de otros. También Julio César Chávez hijo ha sido pieza fundamental en este despertar del boxeo nacional dentro de nuestras fronteras, porque en el de Estados Unidos, han sido los mexicanos en los últimos tiempos y particularmente dentro de las divisiones pequeñas quienes han mantenido vivo el interés de los aficionados y el negocio de los promotores. El público mexicano también ha presenciado actuaciones de gente como los campeones mundiales de peso completo, Samuel Peter y Oleg Maskaev, así como de otros monarcas y ex titulares, que han sido Nate Campbell, Juan Díaz, John Ruiz, Guty Espadas, Jorge Linares, Edwin Valero, y otros hombres de primera línea. Con todo esto, no es de sorprender que extranjeros con dinero hayan abierto los ojos y estén ya invirtiendo tiempo y dinero en nuestro boxeo. |
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