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Beijing '08
El podio, sueño de todo atleta. Foto: Jorge Barrera/ESTO
21 de agosto de 2008
¡De Oroapan!
Guillermo Pérez, campeón olímpico de TKD
Rosalinda Coronado
ENVIADOS ESPECIALES/OEM Beijing, China.- México tiene nuevo campeón olímpico, se llama Guillermo Pérez. Es de taekwondo, es mexicano, es luchador, soñador. Desde ahora, amigo de la victoria, a la que persiguió por largo tiempo y de la que se hizo su aliado este 20 de agosto, en Beijing. Su historia dorada la escribió en un solo día, lentamente, estuvo guardada de pasión. La empezó a las 11 de la noche; la terminó poco después de las 9 de la mañana, cuando el réferi le levantó en lo alto el brazo de campeón. Fue así como el sueño se convirtió en realidad ante un ciento de mexicanos que llegaron al Gimnasio principal de la USTB, a ser parte de esa bella historia, escrita lentamente. Guillermo luchó, buscó el metal dorado durante sus cuatro combates, en la categoría de los 58 kilogramos, cada uno fue más difícil que el anterior, por lo que tuvo que ser audaz y discreto para la obtención del metal. Cada victoria fue un paso a la gloria olímpica, tocada con firmeza. En cada presentación lució discreto ante los medios de comunicación, hasta que la gloría lo elevó a la calidad de inmortal. Se unió al grupo de medallistas olímpicos de taekwondo, que hace 20 años inauguraran en los Juegos de Seúl, Sudcorea, Manuel Jurado y Mónica Torres, entonces ese deporte tenía etiqueta de exhibición en los Juegos Olímpicos. Después, en 1992, en Barcelona, el poblano William de Jesús llegó al metal dorado, pero su deporte seguía siendo de exhibición, escoltado por Mónica Torres y Dolores Knoll. En el 2000, en Sydney, la alegría llegó junto con Víctor Estrada. Para el 2004, en Atenas, la dicha fue doble con los hermanos Salazar, Iridia y Óscar. Hoy, en el 2008, el año de la suerte chino, llega de la mano del michoacano Guillermo, quien la persiguió hasta que la atrapó. Hoy, en el camino rumbo al olímpico se quedaron los competidores: el británico Michael Harvey, Rohullah Nikpai, de Afganistán, a quien venció por 2-0. Chutchawal Khawlaor, de Tailandia, a quien superó por 3-1. Yulis Gabriel Mercedes, Dominicana, a quien ganó por decisión. GUILLERMO PÉREZ: Es el trabajo de toda una vida Cuando ganó su primer combate dijo, mientras caminaba rápido rumbo al vestidor: "Vamos bien". Tras la coronación, la alegría causó estragos en la zona mixta, área destinada a los medios de comunicación, desde donde se buscaba arrancar las palabras de emoción a Memo. El campeón olímpico de los 58 kilos aseveró: "Cerramos muy fuerte, esperando que nuestro rival aflojara. Fue una final cardiaca, pero lo trabajé toda la vida. Estoy emocionado, deseo que la gente se motive". Agregó que el taekwondo dará más preseas, confía en sus compañeros: "Es un triunfo para todos los mexicanos, la medalla es para mi familia, para todo el país". El profesor Álvarez, quien trabajó con Memo por cinco años en el CDOM, comentó que la estrategia de la victoria la basó en la presión que ejerció en cada uno de los oponentes en sus combates. "Es un sueño hecho realidad", contestó el campeón olímpico en la conferencia de prensa. El salón estaba atiborrado de personas, listas para ver a Memo, buscando que contestara alguna de las preguntas. "Trabajé mucho tiempo", afirmó, mientras sus palabras eran traducidas al inglés y después al chino. El mexicano se veía pleno, el sudor había dejado de recorrer su cara, su cuerpo, su alegría iluminaba el lugar. Sobre el dominicano, dijo que se han enfrentado en muchas ocasiones, cada uno conocía las armas del otro. "Al final de combate llegó a mi cerebro el pensamiento de no dejar nada. Cuando llegó el juez, me llegó el pensamiento de que tomaría mi mano y sería una alegría para todos". Recordó que cuando pisó Beijing, lo hizo con una gran ilusión y con una carrera deportiva de 23 años. "Después de haber visto pasar Sydney y Atenas, llegué a China con madurez, para disfrutar a mis 28 años, este momento. Lo soñé, lo vi así y espero que la delegación se motive aún más". Agregó que cada miembro de la delegación debe soñar, porque éstos se hacen realidad. Se le recordó que desde hace 24 años, un varón de la delegación mexicana no ganaba oro, por lo que el himno nacional mexicano no se interpretaba en los Juegos Olímpicos. "Creo que los hombres y mujeres podemos alcanzar lo que nos proponemos. Luché paso a paso, firme. Nunca me he derrotado; nunca me he dejado vencer". "Cuando escuché el himno, recordé que en 1982 le tocó a Williams de Jesús". Dijo que "con la ayuda de Dios y a gente que me apoyó, se logró. Soy una persona de fe y pensé que la medalla era para mi país". Guillermo tiene el oro en su poder. En la junta con los medios, además llegó gente del taekwondo, como Jesús Moreno, quien fue presidente de la FMTKD. MEDALLA CIENto POR CIENTO MEXICANA Onofre, un entrenador con clase Desde hace 24 años, México no ganaba una medalla de oro en Juegos Olímpicos, a través de un varón. Pero aún hay más, Mario Tovar fue el último técnico nacional que logró llevar a la cima a un mexicano, que fue Joaquín Capilla. José Luis Onofre, el entrenador de Memo, comentó: "Afortunadamente se llegó con el pie derecho, fue un trabajo en equipo", y destacó: "Agradezco a Dios y a mi familia el apoyo". Como todos, coincidió que el cuarto combate, la última pelea, fue el más extenuante: "Nos hizo sufrir". Onofre mencionó que sabían que se le podía ganar al dominicano, ya se había analizado: "Se conocían bien". Agregó que jamás pensaron en perder el combate: "Entre el español y Mercedes, preferíamos al dominicano". Expuso que el éxito se dio gracias al apoyo de todos los integrantes de la selección nacional, que ayudaron a la preparación: "Se hizo una familia en el taekwondo, y este es el resultado". Onofre destacó que jamás les presionó saber que el taekwondo era de los favoritos para triunfar y dar medallas, pues siempre supieron que las esperanzas de preseas se fincaban en ellos. Dijo que hay plena confianza en María e Idulio, porque se han preparado en forma plena. "Sentíamos que podíamos ganar el oro". El entrenador expuso que antes del inicio del cuarto round, le dijo: "Que él podía hacer historia. Sabíamos que la definición se iba a dar por combatividad y jamás dudamos del triunfo". Confesó que al conocer al rival en la final, confiaron en el triunfo. "Gracias a Dios todo salió bien". Para concluir, expuso que será hasta el 23 de agosto cuando libere toda la energía. "Voy a continuar trabajando, mi currículum me respalda; doy gracias a los muchachos por confiar en mí, y a Dios, por darme la oportunidad de dirigir sus pasos". Onofre también agradeció el respaldo que siempre le ha brindado el COM, desde hace muchos años. |
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