Tulancingo
Tatuajes estéticos, con buena técnica
El artista Boris, comenta que la tendencia por marcarse el cuerpo o incluso perforarlo va en aumento en Tulancingo. Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
13 de agosto de 2008

Por Concepción Ocádiz

Segunda de tres partes

Tulancingo, Hidalgo.- Los tatuajes son estéticos, al menos por manos de quien conocen bien la técnica.

Quienes se dedican a este oficio, añade Boris, saben que los dibujos deben hacerse con calidad.

Y es que ahora hay una vertiente y es la estética.

Las mujeres se tatúan los labios, las cejas y los ojos.

Los delinean de por vida.

En esta ciudad, al menos en su experiencia, refiere, hay muchos que optan por esta tendencia.

"A veces tatúo uno diario, en ocasiones sólo tres a la semana, pero no hay una en la que nos vayamos en blanco".

Sigue habiendo jóvenes que, dice, acompañadas de sus papás, quieren no sólo tatuarse por la moda o bajo los estereotipos que marcan algunos grupos musicales del momento, sino también quieren "perforaciones".

En el caso de los "tattoo", añade, hay algunos "aventados" que se decoran hasta sus partes íntimas.

El entrevistado citó que hace más de 15 años, investigadores encontraron una momia neolítica dentro de un glaciar. Tenía la espalda tatuada.

"Por eso digo que el tatuaje es tan ancestral, tan antiguo como la vida misma y ha pasado tras generaciones".

Boris se ha especializado en Estados Unidos. Constantemente acude a encuentros en México y Cancún. Añade: Siempre hay buena racha económica.

Pero en Tulancingo va en aumento.

En esta ciudad es común traer un tatuaje en el cuerpo, pero reconoce que sí hay excepciones.

Antes se decía que los tatuados pertenecían a grupos marginales o a bandas de delincuentes, o incluso que habían estado recluidos en un centro penitenciario.

Pero los tiempos cambian, asevera Boris.

Los que optan por marcarse de por vida saben que su tatuaje y perforación es un símbolo, un recuerdo o una forma de identidad.

"Ha habido accidentados y muertos que sólo por las marcas en su piel, como tatuajes, los reconocen sus familiares".

DECISION QUE DUELE

Para este tatuador, quien quiera ser su cliente, debe tomar una decisión consciente, inteligente y sumamente responsable.

"Cuando llegan aquí les doy a conocer todas las ventajas y desventajas".

Dentro de los "contras", es un dolor terrible a la hora de tatuar la piel, pero lo peor es no ser donador de sangre, pues las reglas de Salud son muy altas, arriesgarse al qué dirán y a tenerlo en la piel hasta la muerte, entre otras desventajas.

Entre las ventajas: el simple gusto, refiere, y "no quedarse con las ganas de hacérselo".

Boris dice que cuando se es un buen tatuador, difícilmente "duele tanto".

En el cuerpo hay algunas partes más sensibles que otras, advierte.

Dentro del proceso, primero se escoge el diseño, luego se "calca" sobre la parte a tatuar, para luego, con una máquina especial con aguja, empezar a delinear y luego colocar color.

Todo lo que se debe usar tiene que estar bajo estricta higiene y ser nuevo. El cliente siempre tiene que verificar que está dentro de empaques, es decir, que no se ha utilizado.

TRATAMIENTO POSTERIOR

Luego de que se tatuó, el cliente tiene que seguir ciertas recomendaciones.

Principalmente no consumir carne de cerdo, grasas o picante; además, no tocarlo, lavar con jabón hipoalergénico y utilizar una pomada en caso de inflamación.

Nunca cubrirlo, pues el tatuaje tiene que "ventilarse".

Boris explica que la tinta pinta la dermis, situada bajo la epidermis, de ahí que nunca se quitan.

Aunque hay tatuajes que no necesariamente causan dolor, como los de henna o temporales, o sea, desaparecen al poco tiempo.

RIESGOS DE NO HACERLOS BIEN

Hay algunos riesgos a la hora de tatuarse como las infecciones en la piel.

Los nervios pueden traicionar y, por el dolor, la gente puede desmayarse.

De ahí la importancia de estar decididos, sostiene.

Hay quienes pueden reaccionar a los productos, es decir, ser alérgicos.

"Algunos de los que se tatúan sufren y también los que se colocan piercing".

Los colorantes de los tatuajes pueden producir reacciones alérgicas. El cuerpo pudiera rechazar elementos extraños no propios del organismo.

"No siempre estamos para aguantar algo ajeno a nosotros, eso hay que tomarlo en cuenta", puntualiza.

De no haber seguridad e higiene hay peligros, incluso mortales, como la transmisión de bacterias, herpes y virus.

La hepatitis C es otro de los peligros, o peor, el VIH/SIDA.

Por lo que respecta a los piercings, representan riesgos como lesiones en los tejidos, sobre todo en las partes más sensibles del organismo, como lengua y nariz, además de los genitales.

Por ello es que hay que saber con quién acudir, conocer bien al pigmentador corporal.

Por eso hay que tener indispensables reglas sanitarias.

Un local apropiado, una antesala limpia y un equipo de esterilización, material desechable como agujas, guantes, contenedores y tintas, son parte de un buen tatuador. (C.O.)