Sociales
Petate, artesanía de palma
El Sol de Cuernavaca
10 de agosto de 2008

Wilfrido Ávila García



La palma sigue y ha sido parte importante de las artesanías mexicanas en todas sus características de uso común. La palma soyate, conocida como palma dulce, ha sido utilizada desde tiempos prehispánicos principalmente en el sur de la República Mexicana; dicha planta que es empleada para elaborar diferentes productos de uso familiar, dentro de los que no debemos dejar de nombrar al petate, que proviene del náhuatl "petatl", elaborado de fibras de palma, con tejido de forma cuadrangular y cuyo uso principal es para dormir, que durante el día se mantiene enrollado para aprovechar el espacio de la habitación. En algunos lugares cálidos se utiliza para dormir al aire libre, también se usa para poner a secar diversos objetos al sol y los cuales son indefinidos, sin duda, gracias a la palma se pueden crear artículos como juguetes, muñecos, máscaras, sombreros, pequeños asientos y cestas. Estos productos antes de la llegada de los españoles eran utilizados como tributo al imperio Azteca.

Durante la colonia, los monjes franciscanos iniciaron la producción del sombrero, la cual se convirtió en la industria de exportación más importante durante el siglo XIX y principios del XX; en la actualidad, en conjunto con el desarrollo turístico se crearon artesanías de palma con novedosos diseños: mantelitos, bolsas, tapetes y adornos de navidad, que son vendidos en innumerables locales de artesanías, que van desde Oaxaca, Guerrero, Puebla, México y el estado de Morelos.

La forma de la palma depende mucho de la manera de su aprovechamiento, en algunas poblaciones se trabaja todo el año, convirtiéndose en una fuente de ingresos permanente. La planta crece en forma de palmera y alcanza hasta nueve metros de altura, cuando deja de crecer el tallo que nació de la semilla, se le corta solamente de dos a tres hojas, evitando cortarle el tallo o impidiendo que se cosechen demasiadas hojas, ya que por esto crecerán numerosos hijuelos de las raíces y de la base del tallo, para impedir que formen grandes grupos de pequeños tallos que llegan a cubrir la misma palma hasta diez metros cuadrados. De esta manera, una sola semilla puede seguir viviendo durante cientos de años y puede llegar a formar plantíos muy grandes.

Las hojas surgen plegadas de la punta de la planta, que se abren en forma de abanico, durante la época de lluvias se produce una hoja cada dos semanas aproximadamente, pero durante las secas aparece una cada tres o cuatro semanas, dando de quince hojas por año, por lo que las palmas mexicanas son las más productivas.

Los artículos antes mencionados son elaborados por la hoja inmadura y plegada, con esto se retrasa el crecimiento de la palma, si se cortan demasiadas hojas produce pocas y pequeñas, que no son adecuadas para ser trabajadas, éstas son recolectadas en el monte por hombres y niños, quienes combinan esta actividad con el pastoreo de ganado, así como con la recolección de leña para la cocina.

La palma es llevada a la casa para hervirla y secarla durante varios días, este trabajo le corresponde a la mujer; una vez seca es vendida como materia prima para ser transformada en cinta. Su tejido es una actividad casera, en muchas ocasiones en ciertas comunidades se prohíbe tejer en misa o en la escuela, los mejores lugares para tejer son sin duda la casa, la calle, el monte, mientras caminan detrás de los animales, rumbo a la tienda o al molino, mientras ven la televisión o asisten a asambleas comunitarias.

El tejido de la cinta es realizado en tiempos simultáneos a las actividades cotidianas, la cinta en forma de trenza llega a medir unos 20 metros de largo por dos de ancho, para formar un rollo en el que se ocupan solamente tres hojas de palma y aproximadamente seis horas de trabajo, estos son vendidos a intermediarios o al mercado regional, en una comunidad se teje solamente la cinta y en algunas se convierte en tela, en otra se cortan y costuran las bolsas, y en unas más se terminan. Esto da pie a convertirse en una cadena productiva establecida hace más de cien años, siendo la del sombrero la más antigua, en la región de Chilapa, Guerrero; los sombreros son tejidos en la región de Tepehuala o Tehuacán, Puebla, siendo vendidos en todo el país y en el extranjero, pero las podemos encontrar en las calles y en los mercados populares de las ciudades.

Los cestos y bolsos compiten cada vez más con los productos importados de china, que en algunas ocasiones por sus bajos costos, son preferidos por las cadenas de supermercados y otros compradores de mayoreo. Este producto en un recurso muy noble y productivo que aporta recursos a la economía campesina, el problema es el precio, es necesario saber que provienen de palmares manejados de manera sustentable, es necesario reconocer el trabajo de cada una de las comunidades para valorar este magnífico trabajo.