Opinión / Columna
Comentando el boxeo 
Víctor Cota 
Otro juez dio la nota en Margarito-Cotto
ESTO
7 de agosto de 2008

  A todas las actuaciones aberrantes que se han venido dando en Las Vegas por parte de oficiales de ring de la Comisión Atlética de Nevada, habrá que agregar una más, que se presentó en la batalla entre el mexicano Antonio Margarito y el puertorriqueño Miguel Cotto.

Margarito llevaba teóricamente la delantera pues había dominado casi de principio a fin a su rival, pero eso no lo vio uno de los jueces (Moretti), quien al momento de detenerse el combate, tenía un empate en su tarjeta de puntuaciones, lo que habla de una ineptitud inexplicable, cuando nos estamos refiriendo a una actuación en la principal plaza boxística del planeta.

No nos atrevemos a señalar a ese juez como corrupto, porque no tenemos pruebas, pero muchos pueden pensar en él como tal, pues su tarjeta no reflejó la realidad que se vio en la MGM Arena.

Simplemente raro lo anterior, pero pasará así a la historia y no faltará alguien en el futuro lejano, que al enterarse de eso, podrá pensar que Miguel Cotto llevaba parejas las cosas y que el nocaut llegó como una eventualidad y no como sucedió, que fue buscado round tras round, desde el principio por quien se vio entre las cuerdas como un vencedor la mayor parte del tiempo, un dominador implacable en lo que fue una emotiva batalla que llevó al isleño a perder su calidad de invicto.

No estamos enterados de la forma en que se dan las cosas en el interior de la Comisión de Nevada, en especial de su oficina boxística, pero suponemos que debería haber alguien que investigue este tipo de cosas, porque simplemente nadie estuvo de acuerdo con el juez en cuestión, por lo que claramente vimos todos en el ring.

Margarito no se expuso a lo que quizá hubiera sido un atraco, pues los otros dos jueces (Hamada y Roth) solamente lo tenían adelante con dos puntos cada uno, lo que resulta también raro.

Reiteramos, no se expuso y salió en el undécimo asalto decidido a terminar definitivamente con su rival, lo logró, ¡y en qué forma!, lo envió no sólo a la lona, sino a un descanso mínimo, si Cotto y su gente obran con inteligencia, de por lo menos el resto del año.

Hay derrotas que dejan huella, y esta puede ser una de ellas para Miguel. Ojalá no sea así y pueda volver en el mismo nivel que tuvo hasta su enfrentamiento con Margarito.

En aquel nivel se mantuvo imbatido porque tuvieron mucho cuidado en seleccionarle rivales, buenos, pero ya viejos algunos, otros no tan buenos, pero con cierto nombre.
 
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