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Opinión / Columna
En el boxeo, una derrota no significa necesariamente el final. Mike Tyson cayó ante Evander Holyfield y luego cobró 30 millones de dólares por recibir el desquite de ese que sería doble verdugo suyo, al que dejó marcado de por vida, sin un pedazo de cartílago de uno de sus apéndices auditivos. Pipino Cuevas fue declarado perdedor por puntos contra Andy "Halcón" Price en junio de 1976, y un mes después noqueaba al puertorriqueño Ángel Espada para iniciar un deslumbrante lapso de poquito más de cuatro años como monarca welter de la Asociación Mundial de Boxeo. Cuando bajó del ring de la Sports Arena de Los Ángeles tras su tropiezo contra Price, Pipino estaba a millones de años luz de pensar en que en su siguiente combate aseguraría alcanzar la posición para tener un carro último modelo para cada día de la semana. El zurdo estadounidense Paul Williams, posiblemente el campeón mundial welter de brazos más largos en mucho tiempo, le ganó por puntos a Tony Margarito para poner término a un reinado del tijuanense que había comenzado en marzo de 2002, durante el cual el nuestro había dado fama al nombramiento concedido por Bob Arum, de "campeón de las 147 libras con el que nadie quiere pelear". Para Margarito, su revés por puntos contra Williams fue una especie de bendición, porque animó al ídolo borinqueño Miguel Cotto a encerrarse en un ring con él. Mientras tanto, Paul Williams iba a sufrir la más mala noche de su carrera al ser derrocado como titular welter de la OMB por el boricua Carlos Quintana en febrero de 2008, pero ese tropiezo se lo cobró cruelmente contra el mismo adversario al triturarlo en el primer asalto. Ahora Williams, a quien apodan "Punisher" (el castigador), le roba la idea a Bob Arum y retoma la fórmula de autoproclamarse como el welter más temido del planeta para lanzar un desafío a Margarito. Este reto no es solamente de palabra, ya que viene acompañado de una superoferta de cuatro millones de dólares, algo que suena fantástico tratándose de peleadores de las características de Williams y el "Tornado de Tijuana". Además, Dan Goossen, promotor de Williams, ofrece 50 por ciento de las ganancias brutas que se den por taquilla y pago por evento de televisión. ¿Qué responderá Margarito? jlcamarillo@esto.com.mx |
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