Opinión / Columna
Mi Perspectiva 
José Luis Camarillo 
5 de agosto de 2008

  Para infortunio de Óscar de la Hoya, la irrupción de Antonio Margarito en las grandes ligas del boxeo viene a poner en entredicho su imagen, porque se considera muy lógico que el Golden Boy no querrá enfrentarse a un welter grande como el tijuanense en su despedida, el 6 de diciembre.

Aunque el combate entre De la Hoya y Margarito fuera en superwelter, ya que se piensa que el angelino no querrá sacrificarse para dar un peso que favorecería al "Tornado de Tijuana", de todos modos la gran mayoría haría favorito al verdugo del borinqueño Miguel Cotto.

No se crea sin embargo que el triunfo está garantizado para Margarito, ya que De la Hoya tiene muchos recursos y con todo y que se encuentra en el crepúsculo de su carrera, hace honor a aquello de "más le queda al rico cuando empobrece...".

El público mexicano y latinoamericano en general exige que De la Hoya se mida con Margarito, para darle la misma oportunidad que un deteriorado JC Chávez le dio al Niño de Oro cuando se enfrentaron en junio de 1996, por el cinto superligero del CMB que poseía el nacido en Ciudad Obregón.

Entrevistado dentro del documental "JC Chávez", el Golden Boy admite haber estado consciente de que Julio había sido herido por un sparring durante un entrenamiento, pero señaló que "pensaba que Chávez iba a pedir posposición de la pelea".

Con todo y lo serio que es el promotor Bob Arum, su propuesta de poner a De la Hoya contra Manny Pacquiao se aproxima a un espectáculo circense.

Pacquiao cometió una masacre contra David Díaz y conquistó el cinto más preciado de peso ligero, el del CMB, pero mientras esté ahí el dominicano de palmarés inmaculado, Joan "Pequeño Tyson" Guzmán, el filipino no podrá proclamarse como invencible en las 135 libras.

Incluso se cree que un superpluma como Humberto "Zorrita" Soto pondría en serios predicamentos al "Pacman".

Todo ello se conjuga para considerar un pleito entre De la Hoya y Pacquiao como un acto contra la imagen del pugilismo, con todo y que un ex campeón superpluma de la FIB como Steve Forbes le haya pegado a De la Hoya mucho más de lo que estaba previsto, pese a perder por decisión en la que fue la última salida de Óscar.

jlcamarillo@esto.com.mx
 
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