Tuxtla Gutiérrez
CUENCAS HIDROLÓGICAS
El Heraldo de Chiapas
3 de agosto de 2008



¿Qué es una cuenca hidrológica?

¿Has escuchado hablar de las cuencas hidrológicas? Si juntas las manos cuando estás bajo la lluvia para formar una cavidad que te permita recoger o almacenar el agua que cae en ella, estás formando una "cuenca". Formalmente, una "cuenca hidrológica" es toda superficie de terreno y subsuelo por donde escurre el agua que alimenta un río.

La cuenca se encuentra delimitada por el "lomo" de las montañas, denominado "parteaguas", que la separa de sus cuencas vecinas. Las cuencas hidrológicas, más que ser sólo áreas de desagüe, son las unidades geográficas en donde se desarrolla el ciclo hidrológico, brindan un hábitat a animales y plantas, y forman el paisaje del lugar.

En México hay muchas cuencas hidrológicas, de todos los tamaños, formas y tipos. Muchas de las cuencas terminan entregando sus aguas al mar y por eso se les llama cuencas exorreicas; algunas de las más importantes de este tipo son las formadas por los grandes ríos como Lerma, Santiago, Balsas, Bravo, Pánuco, Papaloapan, Coatzacoalcos, Grijalva, Usumacinta, Mayo y Yaqui. Cada uno de esos ríos tiene corrientes alimentadoras que se forman con las lluvias (y en algunos casos nieve) que caen sobre sus propios territorios de drenaje. En los casos cuando el agua que fluye desemboca en un punto común de salida que no es el mar sino otro sitio de almacenamiento en el interior del territorio, como un lago, una laguna o el embalse de una presa, se le llama cuenca endorreica; depósitos donde se podían echar sin problema sus derechos ya que se los llevaba lejos (para el caso de los ríos) o bien, se diluían y descomponían de manera natural.



Calidad del agua en las cuencas hidrológicas

Desafortunadamente podemos llenar hojas y hojas con ejemplos de ríos y lagos con problemas de contaminación en todo el mundo. Los ríos Amarillo en China, el Ganges en la India, y el Amur Daria en Asia Central, son quizá los ejemplos que en muchos libros se describen como los casos típicos y graves de contaminación; pero en México también tenemos casos de los que no podemos sentirnos nada orgullosos. Además de los ríos que alguna vez corrieron por el Valle de México y ahora están convertidos en canales de desagüe y a los cuales ni en sueños nos atreveríamos a meternos a nadar o bañar; ciertas zonas de los ríos Lerma y Santiago en el centro del país, el Pánuco, el Balsas y el río Tijuana son buenos ejemplos de los muchos ríos y lagos mexicanos que también tienen serios problemas con la calidad de sus aguas.



Las cuencas hidrológicas y su impacto en el medio ambiente

En una visión de sistemas, el manejo de las cuencas debe iniciar en las partes altas serranas donde en estos momentos se encuentran graves casos de deforestación y erosión, los cuales causan azolve en ríos y afluentes de las partes bajas, provocando inundaciones más recurrentes e intensas.

Para evitar problemas por inundaciones, es necesario que en el manejo de cuencas programen acciones de mayor reforestación en las zonas serranas, además de la limpieza y desazolve de los afluentes menores.



Subcuenca del río Sabinal

El río Sabinal, denominado así por alojar a lo largo de su cauce una población importante de sabinos (Taxodium mucronatum), es un elemento ambiental representativo de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. Su importancia (entre otros) radica en que atraviesa la capital del estado, contribuyendo a la calidad del paisaje, con una longitud aproximada de 13,445.85 kilómetros; aunado al mal uso que se ha dado derivado de las descargas de aguas negras procedentes de las tomas domiliciarias al cauce, la disposición de residuos sólidos al mismo, el crecimiento demográfico, las necesidades de desarrollo y quizás la falta de interés de las autoridades por rescatar esta belleza natural.

Además de ser parte de la subcuenca del río Sabinal, la cual es un área de la superficie terrestre delimitada por un parteaguas, por donde el agua de lluvia escurre y se drena a través de una red de corrientes que fluyen hacia una corriente principal y por ésta hacia un punto común. Por tanto, el Sabinal es un tributario del río Grijalva en su margen izquierda, afluentes de éste con corrientes intermitentes son el San Francisco de la Barranca; La Cotorra; San Agustín en la Cañada; El Chupadero, pasando por Juan Crispín, San Roque o Sabino, que viene de Copoya; El Poti o Potinaspak; Zapotal o Poc Poc; Totoposte; la Chacona; Cerro Hueco o Arroyo Grande, además de pequeñas escorrentías formadas por el relieve de la zona.

La subcuenca del río Sabinal la conforman los municipios de San Fernando, Berriozábal, Ocozocoautla de Espinosa y Tuxtla Gutiérrez, por tanto se localizan formaciones orográficas como el Cerro Mactumactzá, el Cerro Charro Negro, Cerro La Calabaza, Cerro Hueco, Barranca La Cotorra, Paso del Burro, Cañada El Chupadero, Cerro Redondo, Loma La Vara, Cerro Shumzum, cerro Tapangozoc, Loma Verde, Loma Tambor, Loma Tapai y Mesa Nido de Águila.

Se reportan cinco Áreas Naturales Protegidas (con carácter federal y estatal), las cuáles funcionan como cabeza de cuenca, recarga de acuíferos, corredores biológicos, entre otros; Cañón del Sumidero, Villa Allende, El Zapotal, Mactumactzá y La Pera.



Atención a la cuenca del río Sabinal

Teniendo como antecedente lo anterior, la situación actual de la subcuenca presenta tendencias que han impedido su crecimiento y afectado su desarrollo, debido a la falta de una planeación ambiental referente al uso del territorio, lo que ha generado un aprovechamiento desigual de los recursos. Esta realidad ha sido en parte producto de la ausencia de una visión integral en la dinámica de los aspectos económico, social y principalmente ambiental.

El trabajo realizado por el Instituto de Historia Natural y Ecología desde el año 2000 y ahora a través de la Secretaria de Medio Ambiente, Desarrollo Urbano y Vivienda (Semaduvi) con respecto a la planeación del territorio con base a la aptitud de uso del suelo, es utilizando una de las herramientas de Planeación Ambiental como lo es el Ordenamiento Ecológico Territorial; el cual trabaja con criterios ecológicos regulatorios de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, el reglamento de la LGEEPA en materia de Ordenamiento Ecológico y de las diversas leyes o regulaciones locales que rigen en la materia.

Los diversos desastres que han sucedido en nuestro estado, han sido más recurrentes en los últimos años, por lo que es necesario tomar conciencia del desequilibrio ambiental al que estamos enfrentándonos y tener visiones a largo plazo para mejorar desde hoy el mundo que vamos a dejarle a las siguientes generaciones.