Opinión / Columna
Mi Perspectiva 
José Luis Camarillo 
31 de julio de 2008

  Desde hace décadas, don José Sulaimán ha estado muy al pendiente de los boxeadores que nos representarán en Juegos Olímpicos, para incluso apoyarlos en la medida de sus posibilidades.

En una comida que se ofreció al equipo mexicano que irá a los Juegos Olímpicos, les pidió a Francisco Vargas, Arturo Santos y Óscar Valdez que disparen puñetazos como nunca en sus vidas.

"Les pedí que hicieran a un lado todos los sentimientos de humildad, de reserva, y que sólo tengan en su mente usar su estilo boxístico para tirar golpes de campana a campana, aunque peguen donde peguen, pero que no dejen de hacerlo, caminando para atrás, para los lados o para adelante, y que recuerden que eso fue lo que hizo Antonio Margarito".

El líder remarcó que debe hacerse a un lado la clase boxística.

Es tanta su fe en la fórmula de acometer como molino de viento, que no duda al expresar que, "si lo hacen, México verá por lo menos una medalla; yo la vaticino".

Tiene mucha razón. Un boxeador incitado es más duro de vencer.

"Después de la comida se fueron muy motivados, muy entusiasmados y les pedí que tengan en la cabeza la absoluta obligación, determinación y coraje de salir a tirar golpes, por todos los dos minutos de cada uno de los cuatro rounds", dijo.

Don José posee un don especial de persuasión, que seguramente Vargas, Santos y Valdez viajarán ciertos de que pueden vencer a cualquiera que se les ponga enfrente.

El ilustre comisionado reveló haberse unido a un grupo de personas, entre ellas dos de sus amigos presidentes en el boxeo de Europa, para la elección de Ching Kuo Wu, de Taiwán, como presidente de la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado

"Lo hice porque creí en él como un hombre honesto, un hombre de principios, un hombre que ama al boxeo, y por ello le pido y le recomiendo que como reciprocidad a todos los que creyeron en él, ponga a todos los oficiales de ring contra la pared, y les reclame una participación dentro de los más elementales principios de la honestidad, de la imparcialidad de su competencia, y de no ver ningún otro color que no sea el de los pantaloncillos de los peleadores que están combatiendo", sostuvo.

Nadie duda que don José será uno de los más "pegados" a la pantalla de TV para seguir el desempeño de los nuestros.

jlcamarillo@esto.com.mx
 
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