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Opinión / Columna
Para Paco Villalón eterno preguntón. Mi muy estimado "Villita": Pues sí, el domingo próximo se dará el cerrojazo a la Temporada Chica de la Plaza México, sin que haya habido "cosecha" de buenos frutos, a pesar de la siembra hecha por la Empresa, y parece que lo destacable fueron los buenos encierros que enviaron los ganaderos, como el del domingo anterior, de los señores Haro. Sólo alguna que otra chispita, lograron provocar los jóvenes aspirantes a matadores de toros, los novilleros que hicieron el paseíllo durante la temporada a punto de finalizar. Ni la michoacana Hilda Tenorio, en sus dos actuaciones en que reapareció en la primera plaza de América, después de su mutis obligado por los tropiezos que sufrió en el ruedo, cuando ya se anunciaba la proximidad de su doctorado, dio la nota. Ojalá que el domingo reverdezca los laureles que con anterioridad había cosechado en la México. Las raquíticas entradas registradas durante todas las corridas novilleriles en la temporada 2008, son prueba irrefutable del poco o nulo interés que los aspirantes a "figura" han logrado entre el público capitalino. Esto ya es preocupante, porque la Empresa ha dado "chance" a los jóvenes toreros; los ganaderos, en términos generales, han puesto su parte, enviando astados más que toreables para que los novilleros se arrimen y demuestren que verdaderamente quieren llegar a ser lo que dicen querer. Cierto, amigo Villalón, mejores ovaciones y me parece que más saludos en el tercio, se han escuchado y visto en honor de los subalternos. ¿Qué será lo que está faltando? Paso a dar respuesta a otra de tus preguntas. Sí, veo el programa de Toros y Toreros del Lic. Téllez y Pepe Mata. Estoy de acuerdo contigo: es notorio el contraste de la estampa (o trapío) de los toros "de allá " (peninsulares) y los lidiados "acá", sobre todo por esos pueblos de Dios en nuestras placitas pueblerinas, y aún en ciertas plazas de categoría. Son odiosas las comparaciones, ¡claro que sí!, pero creo que es más odioso el engaño, la mentira, cuando se anuncia aquí una corrida de toros, y lo que vemos correr son utreros (astados de tres años) engordados. ¡Cómo no va a ser notorio el contraste de los trapíos ! A propósito, ve como define D. Álvaro Domecq, el trapío en su libro "El Toro bravo" ( que ya te he enseñado, con el inmerecido elogio en su dedicatoria a este felino montaraz): Trapío: "... concepto que no puede especificar un reglamento, porque inclusive es difícil definirlo. Los camperos lo definen así: 'tiene cara de hombre', queriendo decir que ya perdió los perfiles de niño. Pero el trapío lo da la edad- y remata don Álvaro, honesto criador de toro bravo- LA EDAD ES CONTRARIA A LA ECONOMÍA DEL GANADERO..." (Yo subrayo). El auge que las corridas de rejones está teniendo en nuestro país, yo creo, amigo "Villa", que en parte es debido al papel que el caballo ha desempeñado en la historia nacional. Y cosa curiosa: le estás jugando carreras a la charrería, deporte nacional. En efecto, según se nos informa, de los ocho festejos taurinos efectuados en la última semana, ¡en seis participaron rejoneadores mexicanos! Jorge Hernández Gárate, Rodrigo Santos, Pedro Louceiro, Enrique Fraga, Octavio Sánchez y Ezequiel Domínguez, en sendas plazas de la hermosa provincia. (Cfr. Esto, lunes 28/VII2008,p.47-A) Servido, amigo Villalón. Y hasta el miércoles próximo, D.M. |
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