Opinión / Columna
Olimpiónicos 
Héctor Reyes 
De corazón a corazón
ESTO
23 de julio de 2008

  La calificación de Mayra García y Bibiana Candelas a los próximos Juegos Olímpicos de Beijing, quedó circunscrita a una de las grandes hazañas del deporte mexicano, aunque quizá no se le valoró en su justa dimensión.

Las voleibolistas de playa se integraron apenas hace dos años, dentro de un proyecto que les costó luchar afuera del campo de juego; las batallas que libraron se dieron con la exposición de su palabra empeñada, y sobre el escritorio de funcionarios públicos y privados.

Mayra tenía la experiencia de los Juegos Olímpicos de Atenas, y Bibiana llegó precedida de un largo palmarés dentro del voleibol de sala en los Estados Unidos, siempre como una de las más destacadas jugadoras en los circuitos colegiales del vecino país del norte.

Bibiana, base de las selecciones mexicanas desde la época de Ivar Sisniega como juvenil entre 1997 y 1998, estaba consciente de que su única opción olímpica era integrar un binomio que reuniera características singulares y apremiantes.

Encontró a la pareja ideal y dispuesta a revivir el sueño olímpico. Mayra tenía la consistencia de juego, la frialdad para resolver los momentos de presión, y la experiencia suficiente para realizar lo que en un principio parecía imposible.

El entrenador Salvador González contribuyó también con la experiencia olímpica que data de 1996, con el debut olímpico del voleibol de playa en ambas ramas.

Todo esto les permitió comenzar de cero su escalada en el ranking mundial. Mayra y Bibiana, en sólo tres meses participaron en el Tour Mundial con el apoyo de la CONADE, institución que aportó los recursos económicos y sobre todo el voto de confianza que buscaron con tanto anhelo.

De esta forma comenzó la odisea a lo largo de los cinco continentes, y la participación en 11 torneos que les permitió entrar en el grupo de las 24 parejas olímpicas. Ellas aseguraron su pase al finalizar en el lugar 21, y aunque esa posición no les garantiza una gráfica a modo, esperan el sorteo olímpico del próximo sábado.

Mayra y Bibiana tuvieron resultados sobresalientes, al grado de que evitaron los torneos de clasificación, desde que ocuparon el séptimo lugar en el Abierto de China, lugar significativo al cerrar el ciclo que abrieron con una promesa interior, mano a mano, de corazón a corazón.

Las últimas en conseguir el pase olímpico, y por qué no, ser las primeras dentro del podio dentro de este espectacular deporte.

Comentarios: hreyes@oem.com.mx
 
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