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Opinión / Columna
No es normal que el Doctor José Sulaimán Chagnón, con todas las ocupaciones que tiene y sobre todo porque debe aprovechar la menor oportunidad para tomarse un descanso, asista a una función de boxeo en esta capital. Esa fue una de las sorpresas que el autor de estas líneas se llevó al llegar la noche del miércoles al Foro Scotiabank. La primera fue el lleno registrado en esta nueva velada de Ricardo Maldonado júnior, quien cuenta con el apoyo de Alfonso González Ornelas y Jorge González, hijo del ex púgil "Tanquecito" González, en la organización de sus carteleras. Don José y el numeroso público comprobaron las comodidades del inmueble de Moliere, a media cuadra de Ejército Nacional, y gozaron al máximo con la guerra que resultó la pelea entre los novatos Óscar "Cebiche" Ibarra y Adrián "Confesor" Hernández. La prensa también acudió de manera inusitada. Para acabar pronto, el ambiente era como si se tratara de una función de campeonato del mundo. El monarca universal Édgar Sosa estaba ahí con su esposa Karina, al igual que Jhonny González, quien más tarde luciría la sonrisa más feliz, al anunciarse que el "Cebiche" era el ganador por nocaut técnico, a causa de haber abierto un feo tajo en la ceja izquierda del "Confesor". Este pleito ya es candidato al mejor del año en esta metrópoli. La semana anterior, cuando el "Cebiche" y el "Confesor" se presentaron en la reunión habitual del señor Sulaimán con los medios (martes 8 de julio), Sosa acompañó a su compañero de equipo, como una manera de hacer sentir a la parte rival que tenía un gran respaldo. Anteanoche, Sosa y Jhonny se hicieron presentes para alentar a Ibarra, quien ofreció la mejor actuación de su corta carrera. El "Cebiche", quien conquistó a todos los concurrentes, agregó el segundo "nombre famoso" a su trayectoria, ya que también aparece el de Salvador Sánchez. Una sorpresa más fue que el "Cebiche", quien combatió con Sal Sánchez en gallo y había peleado hasta en supergallo, marcó el límite mosca con facilidad, por lo cual también arrebató al "Confesor" el cinto de Norteamérica de esa división. De paso, bajó de su nube a Lupe Pintor, quien ya creía que Hernández era campeón mundial. jlcamarillo@esto.com.mx |
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