Espectáculos
Excelso baile de los leones vivificados por acróbatas. Foto: Rafael Huesca/ESTO
6 de julio de 2008
Espectacular Circo Chino de Pekín
Con los mejores contorsionistas y acróbatas
Sujeili Hernández

Con gran expectación, el Circo Chino de Pekín inauguró su temporada de verano al norte de la ciudad de México, en Tlalnepantla. El tradicional circo de los Hermanos Fuentes Gasca se ha dado a la tarea de traer a los mejores contorsionistas y acróbatas chinos.

El circo está avalado por la embajada china y vienen jóvenes adolescentes de entre 12 y 18 años que hacen actos espectaculares.

Uno de los más destacados es el de las bicicletas, sobre las que vemos montadas hasta a 12 jóvenes chinas.

El único animal en vivo que aparece en escena es un elefante al que llaman "El elefante del millón de aplausos". Su acto es único ya que logra sostener todo su peso sobre una pata y posteriormente gira en su eje.

También pudimos apreciar a los jóvenes chinos en un acto piramidal, donde logran hacer malabarismo con tres sombreros a la vez en la cabeza.

Hubo un acto más sorprendente, en el que captamos a dos chinas adolescentes hacer movimientos con los pies, logrando sostener un paraguas y posteriormente girarlo.

Se dio el acto de los payasos, quienes demostraron sus dotes de bailarines, poniendo a los presentes a bailar a ritmo de rap. Y también, con micrófono en mano, el supuesto conductor trata de entrevistar a "Chaplin" y, como se sabe, él trabajó en el cine mudo, y así no responde ante las palabras de su compañero de lado, causando gran risa entre los espectadores.

Para lograr tener estos actos tan precisos es necesario un gran entrenamiento que día a día tienen los artistas circenses. Además de fuerza deben mantener el equilibrio del cuerpo y esto se apreció en el acto de un maestro chino, que sostiene con la cabeza un enorme aro de metal, y la malabarista Yuyin sube y dentro del aro sostiene el cuerpo abriéndose de piernas, para posteriormente dar giros y giros.

Un número muy típico chino es la presentación del baile de los leones, personificados por diestros acróbatas, danzando con música china de fondo, para posteriormente juguetear con una pelota y mantener el equilibrio de una manera única.

Para cerrar con broche de oro, el circo lo hace con el acto de 10 adolescentes quienes demuestran su habilidad para atravesar un bloque de círculos, ejecutando a la vez piruetas y el salto mortal, concluyendo con una figura de pirámide, donde demuestran una vez más la concentración y el equilibrio que mantienen durante el espectáculo.

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