Xalapa
Violadas, 8 de cada 10 mujeres migrantes
Migrantes centroamericanos, en el sur del estado. Foto: Diario de Xalapa
México, "el paso de la muerte" para centroamericanos
Diario de Xalapa
1 de julio de 2008

José Morales / Diario de Xalapa

Xalapa, Veracruz.- Para los casi 700 migrantes centroamericanos que pasan diariamente por Coatzacoalcos, México es considerado "el paso de la muerte", pues en su viaje que dura alrededor de mes y medio, sufren de extorsiones, secuestros, mutilaciones por el tren e incluso algunos son asesinados por grupos armados o de traficantes de personas, además de que son agredidos por pandillas como los Mara, aseguró Germán Guillermo Ramírez Garduaza, presidente de la Casa del Migrante "Santa Faustina Kowalska".

Además, refirió que de cada 10 mujeres centroamericanas que ingresan a nuestro país, ocho son violadas en su paso hacia Estados Unidos, no importando si son niñas, adolescentes o mujeres de edad avanzada.

El encargado de esa casa enfatizó que se debe hacer una ley de libre tránsito para los migrantes centroamericanos que buscan el sueño americano, pues se debe predicar con el ejemplo y dar a esas personas el mismo respeto que se exige en Estados Unidos para los migrantes mexicanos.

Luego de realizar gestiones ante el Gobierno del Estado para que se les dote de un terreno junto a las vías del tren en Coatzacoalcos, lo cual permitiría apoyar más de cerca de los migrantes centroamericanos, Germán Guillermo Ramírez Garduaza aseguró que el paso de los migrantes centroamericanos por nuestro país carece de condiciones favorables.

Precisó que sólo a Coatzacoalcos llegan con 10 o 15 días de camino y después de haber pasado por maltrato físico y psicológico, además que en ese tiempo si bien les va tienen una comida al día y en ocasiones pueden pasar varios días sin comer, sin bañarse y sin dormir.

En estos momentos, refirió que poseen una casa en la comunidad de Mundo Nuevo, pues la casa que tenían en Coatzacoalcos, que es el punto clave, la tuvieron que dejar pues no tuvieron recursos para pagar la renta del lugar.

Expresó que de entre los 300 a 700 migrantes que pasan diariamente por Coatzacoalcos, entre el 90 y 80 por ciento son robados en México, de hecho aseguró que los migrantes centroamericanos llaman a nuestro país "el paso de la muerte".

"Ellos dicen que si pudieran brincar México, lo brincarían; ellos tienen una mala imagen del mexicano, pues dicen que el mexicano es el peor; ellos prefieren a veces que los maltraten en Estados Unidos, porque en México hay más maltrato, ya que se les trata como animales", afirmó.

Destacó que ese maltrato se da por la falta de una ley migratoria, pues enfatizó que para llegar a puntos como Coatzacoalcos pasan días de travesía sin comer, sin bañarse, sin zapatos y sin ropa, pero al llegar, dijo, todavía tienen que esconderse en el monte para que no los agarre la migra y si se suben al tren son bajados a pedradas.

Enfatizó que a los migrantes centroamericanos todo mundo los asalta, pues los persiguen las autoridades, los Maras, los coyotes y hasta quienes viven cerca de las vías del tren tratan de sacar provecho de su necesidad.

En el caso específico de los Maras, aseguró que todos son malos y se venden al mejor postor, porque son gente que ya ha matado o secuestrado, pero además están los malos policías, que aunque no son todos, aseguró que hay algunos con el distintivo de la Santa Muerte al cuello, que en ocasiones patean a esas personas peor que a animales, eso, aparte de que los humillan y les hacen todo tipo de bajezas.

"Historias hay muchas y muy dolorosas, por ejemplo, una vez llegó a la casa una muchacha embarazada con el puro calzón, le quitaron tenis, pantalón, camiseta, todo lo que tenía, con el puro calzoncito llegó a la casa una muchacha como de 25 años y eso es terrible", afirmó.

Señaló que las mujeres centroamericanas migrantes le han contado que de cada 10 mujeres que pasan por México 8 o 9 son abusadas, incluso los abusos son en contra de mujeres de edad avanzada y hasta niñas, que además de ser violadas son golpeadas.

"No hay de qué espantarse del árbol de los calzones en la frontera norte, pues en México es igual o peor tantito, porque es un trayecto más grande, el mexicano cuando va a Estados Unidos es una sola vez mojado, ellos son tres veces, pues deben atravesar Guatemala, México y Estados Unidos y el lugar que demoran más para cruzar es México, ya que se tardan hasta mes y medio en pasar", aseguró.

El cruce es más difícil --dijo-- para aquellos que traen poco o nada de dinero, pues éstos deben llegar a trabajar a lugares donde se les da comida y hospedaje, pero les dicen que su pago se los darán al final de la jornada y resulta que nunca les pagan, además que al momento de exigir su pago les echan a la migra o a la policía, por lo que sólo les queda huir.

Insistió que de 30 días que puede tardar en promedio el cruce de los centroamericanos por México, de esos días sólo comen alrededor de 10, pero además, refieren que el peor lugar que tienen que cruzar es la frontera sur, pues ahí existe todo tipo de peligros, que van desde grupos armados, hasta violaciones a las mujeres y asesinatos a los hombres.

El único descanso para los migrantes, expresó, es la casa de Santa Faustina Kowalska, la cual hasta hace algún tiempo estaba al pie de las vías, pero debido a la situación financiera y el hecho de tener pocos apoyos, hizo que tuvieran que abandonar ese sitio.



LOS MARAS, EL TREN Y ALGUNAS AUTORIDADES,

PARTE DE LOS PELIGROS DEL MIGRANTE



Entre los peligros que deben afrontar los centroamericanos, explicó que está el de los Maras, quienes sólo desean drogare, secuestrar, violar y matar, pues de entrada son personas que quieren dinero a costa de lo que sea.

Aseguró que los Maras simplemente les pegan y los asaltan, en muchos de los casos violan a las mujeres y como son pandillas que están a las orillas de la vía, esperan a los indocumentados sin que nadie pueda hacer nada.

El tren es otro de los peligros más grandes para los migrantes, pues al ser su medio de transporte más viable, todos buscan subirse a éste una vez iniciada su marcha.

Pero destacó que el tren también es generador de historias, pues relató que una vez un señor iba con su esposa, él se cayó del tren y le cortó una pierna y la esposa con lágrimas en los ojos se quiso quedar a su lado, sin embargo, el señor con lágrimas en los ojos le dijo "tú síguele por nuestros hijos, si no, ellos se mueren de hambre".

Así como esa historia hay muchas, donde aseguró que el lado humano y la realidad de la migración son más crudas que la ciencia ficción, por lo que es necesario que haya una ley migratoria y no que al centroamericano indocumentado se le persiga como a un criminal al cual se le mate o se le persiga como animal.

Dijo que al existir una ley se evitaría que esas personas duerman como animales en el monte, pues todos los indocumentados, incluyendo señoras de edad avanzada, señores y hasta niños y mujeres embarazadas, tienen que sufrir todo ese submundo.

Opinó que el mismo respeto que se pide para los mexicanos migrantes en Estados Unidos, se debe dar a los migrantes centroamericanos, pues México debe predicar con el ejemplo.

En ese sentido, hizo un exhorto a los familiares de migrantes en Estados Unidos, para que apoyen a la Casa del Migrante en Coatzacoalcos, pues estas personas saben el sufrimiento de quienes no están en su país.

Destacó que actualmente están manejando alrededor de 500 personas a las que les dan alimentación y cobijo diariamente, pero la cantidad de indocumentados que pasa diariamente por Coazacoaclos varía entre 300 y 700.

Expresó que son tantos los migrantes que llegaron a pernoctar en la Casa del Migrante de Coatzacoaclos, que tenían que dormir prácticamente uno encima de otro, adentro de la casa, y no se podía caminar, por lo que llegó a optarse porque mujeres y niños durmieran adentro de la casa y los hombres afuera en el suelo.

Por último afirmó que se habla mucho del tráfico de personas, pero si se hace una ley de migración y se legalizara el paso de los migrantes centroamericanos por México, éstos podrían pasar de manera libre en autobuses, además de que iba a haber más dinero en México por el paso legal de esas personas y sobre todo, insistió, se iba a predicar con el ejemplo y con hechos, que lo que uno pide para los mexicanos en Estados Unidos, se da en México a los centroamericanos.