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Beisbol
Ángel Macías, a la izquierda del presidente Bush, observa al joven actor Jake T. Austin. Foto: AP
1 de julio de 2008
Ángel Macías, en la Casa Blanca
Como invitado de George Bush
AP
Washington, D.C.- El presidente George W. Bush dio la orden "¡a jugar!" y el beisbol empezó, como era de esperarse, en medio de hurras para los equipos. El escenario fue el mismo de los últimos siete años, la Casa Blanca, y tuvo las mismas características del pasado: no había lugar para estacionamiento, sólo ingresaron unos cuantos privilegiados que no llenaron las tribunas, donde había asientos para un centenar de personas y el partido duró apenas 25 minutos. Sin embargo, esta ha sido la primera ocasión en que uno de los protagonistas fue un equipo de Puerto Rico: los Little Angels (o Angelitos) de Manatí, que se enfrentaron a los Red Sox (Medias Rojas) de Camden, Nueva Jersey, todos de pequeñas ligas. Bush, que concluirá su gobierno en enero, espera todavía abrir juego este año con otro evento más de esta naturaleza, que él mismo instituyó en el 2001 al iniciar su gobierno y que llamó Tee Ball Game, o el Partido de Beisbol Tee. El curioso nombre se deriva del hecho de que los bateadores no enfrentan a un lanzador, sino que empiezan el juego de beisbol con pelota muerta puesta sobre un "tee" de golf pero elevado (unos 60 centímetros o 2 pies) del piso, donde los niños -de entre 4 y 8 años de edad- tratan de pegarle con el bate. El hecho de haber invitado a un equipo de niños puertorriqueños muestra el interés del presidente de "rendir homenaje a la comunidad latina y reconocer su contribución a la grandeza del beisbol", según la Casa Blanca. Bush mencionó específicamente la presencia en el Tee Ball de Ángel Macías, quien en 1957 lanzó un juego perfecto para el equipo mexicano de Monterrey y que dio la serie mundial de pequeñas ligas a México. El grupo puertorriqueño Menudo se encargó de interpretar el Himno Nacional de Estados Unidos. |
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