Opinión
Tommy al bat
Tomás Morales
Millonario amenazado

ESTO
30 de junio de 2008

El nuevo manager de los Mets, Jerry Manuel, quien siempre ha sido de pocas pulgas, manifestó hace unos días que si Óliver Pérez tenía otra mala salida como la anterior, sería removido del cuerpo de abridores ya que en su principal sucursal tienen al lanzador venezolano Tony Armas Júnior que está con 2.54 y 88 ponches.

Óliver respondió tan bien a la amenaza que como ya es su costumbre, lanzó un formidable partido contra los Yanquis en el estadio de los Mets.

Lo curioso de la temporada 2008 de Óliver es que tiene récord de 1-5 contra equipos con promedio debajo de .500, mientras que contra los mejores clubes, los que están con más ganados que perdidos, tiene marca perfecta de 5-0.

Sobre la amenaza del alto mando de quitarlo de abridor me imagino que económicamente no le va a dar la menor preocupación y no le va a quitar el sueño ya que desde hace rato es un millonario en este mundo beisbolero de sueldos tan altos. Óliver está ganando este año seis millones y medio de dólares, pero será en el 2009, Dios mediante, que cobre plata en exceso ya que va a quedar como agente libre al terminar esta temporada y tomando en cuenta las facultades que tiene, su agente va a conseguirle un supercontrato por varios años. A estas alturas puede ser que Óliver esté cansado de los regaños, las amenazas y críticas de los managers de los Mets, como aquella de Willie Randolph, el timonel anterior, que lo llamó "Tribilín" (Goofy) por no concentrarse como debe cuando está en la lomita, por lo que en lugar de un superganador es un pitcher inconsistente.

El domingo comenzó el partido retirando a los 10 primeros enemigos con ponches al por mayor y completó las primeras cinco entradas aceptando un solo hit, de Derek Jeter, cero carreras y ponchando hasta ocho con su recta, cambio y curvón de a metro en honor y recuerdo de Carlos Vázquez, el que fuera estupendo narrador de Sonora.

Que es un muchacho de 26 años excéntrico no hay duda y se le nota por sus movimientos en el terreno de juego y el domingo se presentó al diamante con unos zapatos blancos y negros que más bien lucían para ir a un baile que a la lomita. Terminó su trabajo bajo amenaza con siete innings en tres hits, una carrera que fue un kilométrico jonrón de Wilson Betemit, ocho ponches y cero bases. Su récord contra Yanquis, jugando para Padres, Piratas y Mets, es de 5-1, por lo que seguramente al ser agente libre va a recibir varias llamadas del barrio del Bronx.
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