Opinión / Columna
De toros 
El gatomontés 
¿Que les hace falta para descollar?
ESTO
18 de junio de 2008

  Querido amigo Villalón:

Quinta corrida de la temporada chica (novilladas), ¡Y nada!, resultado triste, dice Miguel Ángel García, el cronista de ESTO, por lo que habremos de seguir ocupándonos de figuras y episodios taurinos mexicanos del pasado que sirvan de acicate a la torería joven y para que vea , sobre todo, que si ayer pudieron diestros nacionales dar qué hablar (muchas veces encomiásticamente) más allá de nuestras fronteras a críticos extranjeros, se pregunten nuestros toreritos noveles y previo análisis o "examen de conciencia", se contesten a sí mismos ¿por qué hoy no damos una ?, ¿ por qué no interesamos ni siquiera a la afición de casa?

Hoy (18 de junio) hace noventa y un años que Juan Silveti (padre) recibió la alternativa de manos de nuestro compatriota apodado "Don Valor" y también "El Rey del Acero", Luis Freg, por escritores españoles, en la plaza de toros de Las Arenas, de Barcelona, al cederle el toro de nombre Naranjero, de Pérez de la Concha. Comentó el señor Ganga, de "El Ruedo" de Madrid, que "entre valientes andaba el juego", en referencia tanto al padrino como al toricantano que lograron fama de eso, de valientes, aquí y allá, en cuantos ruedos actuaban. Observa, amigo "Villa", que un matador mexicano doctoró a otro paisano y en plaza española, caso similar al de los Armillita, pues Juan doctoró a su famoso hermano menor Fermín, "Armillita Chico" años después.

De Juan Silveti, escribe José Alfonso (español) en libro "De Antonio Montes al Cordobés" los siguientes conceptos: "Aquel indio moreno tan bien plantado, al que llamaban el Belmonte Mejicano en su tiempo, fue uno de los toreros más valientes que han pisado las plazas". Y vé, Paco Villalón, lo que dice José Alfonso respecto al adorno "del teléfono", que aquí se lo adjudicaron al Ciclón: "...él (Juan Silveti) fue el que trajo las gallinas (sic) del desplante denominado "del teléfono"- ¡y con toros como la Telefónica!- , que copió después Arruza y ahora practica Miguelín". El autor citado recuerda una corrida que presenció en la capital del Turia (Valencia) en la que Silveti, "alternando con Luis Freg y con Saleri II , lidiando palhas . ¡Aquellos terroríficos palhas de hace más de cincuenta años, tan distintos de los de hoy! (...) uno de los morlacos le infirió a Silveti un cornadón "de caballo" en el pecho. Le manaba la sangre como si fuera el caño de una fuente. Pero en la enfermería estaba el famoso doctor Serra, que pudo salvar la vida del Belmonte Mejicano,(...)

"Silveti, por su valor temerario, toreó mucho en España. ( Para oreja, Paco) cuando interesa a los empresarios un torero- Gaona, Silveti, Arruza, Armillita...- lo mismo da que éste sea mejicano como nativo de Honolulú. Los pleitos sobran. Las figuras de aquí interesan en Ultramar. Y las de Ultramar, aquí, Esta es la cuestión, como diría el amigo Hamlet. Lo demás, todo son perendengues. Lo que hay que hacer -aquí y allí- es arrimarse. O demostrar una excepcional calidad artística." Lo anterior lo podríamos firmar y afirmar tú, yo y los aficionados que, tan alejados del malinchismo como el chauvinismo (patrioterismo), estamos pugnando por LA VERDAD EN LA FIESTA.

El valor de Silveti no era corriente. Contaba que hubo un toro que lo arrastró como un perro a un conejo.¡ Pero él , inmutable!

Y hasta el miércoles próximo, D.M.
 
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